Tras la conferencia de prensa de Eduardo Domínguez y la salida de los futbolistas, la delegación de Estudiantes subió al ómnibus que tenía una reparación provisoria para el regreso a City Bell. Al llegar al Bosque, el vehículo fue alcanzado por un piedrazo que rompió una de las ventanillas laterales; como consecuencia, Marcos Angeleri sufrió cortes en una mano, aunque se informó que está fuera de peligro.
Para continuar el viaje hacia el Country, la ventanilla dañada fue cubierta de forma provisoria con una lona semitransparente para evitar la caída de fragmentos de vidrio. El hecho ocurrió en el marco de una salida con gran concurrencia de hinchas en el Country de City Bell y un operativo de seguridad en los alrededores del estadio; tras el ataque al colectivo hubo malestar entre los dirigentes.
El chofer del micro, Gerardo, declaró que durante el trayecto hacia la rotonda del Bosque les arrojaron piedras y botellas: “Vinimos lo más bien desde City Bell hasta la rotonda y por el portón ya nos tiraron piedras, botellas”. Señaló además la ausencia de las motos escolta en paralelo con el ómnibus y advirtió que eso pudo haber provocado un accidente: “Desde la 122 para el estadio, no vi las escoltas de las motos porque había autos estacionados de los dos lados… siempre vienen a la par”. Relató que, tras el piedrazo, tuvo que frenar porque casi atropella a una persona que le arrojó una botella y se le cruzó.

