Sergio Pomares
El clásico platense entre Gimnasia y Estudiantes volvió a llenar el estadio del Bosque y atrajo a familias y aficionados. Ese día, Yanina asistió con su hijo de cuatro años, pero minutos antes del final del primer tiempo el niño dejó de verla entre la multitud y quedó separado de su madre en una tribuna repleta.
Otros hinchas advirtieron que el menor estaba perdido y lo acercaron al personal del club para que lo resguardaran. La organización anunció la situación por el sistema de sonido al cierre de la primera mitad, repitió el aviso en el entretiempo, durante el segundo tiempo y al finalizar el partido, pero no hubo respuesta ni aparecía la madre.
Mientras se disputaba el partido, el niño permaneció cuidado en la zona de la puerta de la Platea H. La historia se difundió rápidamente entre las tribunas y en redes sociales bajo el nombre de Yanina; las reacciones fueron variadas, desde llamados de ayuda hasta comentarios irónicos y críticas hacia la madre. Periodistas presentes también manifestaron preocupación por el caso.
Con el estadio ya casi vacío y sin que la madre se presentara, el menor fue trasladado a la Comisaría 9a, situada a unas 15 cuadras del Bosque, donde quedó bajo custodia policial a la espera de ser reclamado. Horas más tarde, madre e hijo se reencontraron en la dependencia policial. El encuentro cerró el episodio con un final feliz, tras una jornada que generó atención y debate entre los asistentes y en redes.

