Autumn Durald Arkapaw ha alcanzado un hito histórico en los premios Oscar al convertirse en la primera mujer en ganar el premio a la Mejor fotografía en los 98 años de existencia de esta categoría. La directora de fotografía estadounidense fue reconocida por su trabajo en la película Los pecadores, en una categoría que hasta ahora había estado dominada mayoritariamente por profesionales masculinos.
Durald Arkapaw también es la primera mujer racializada en recibir la nominación y la victoria en la categoría de Mejor fotografía. Antes de ella, solo tres mujeres habían sido candidatas: Rachel Morrison por Mudbound (2018), Ari Wegner por El poder del perro (2022) y Mandy Walker por Elvis (2023), y ninguna pertenecía a una minoría racial, lo que subraya la relevancia de este logro. En su discurso de aceptación pidió que todas las mujeres presentes se pusieran de pie, afirmando que no estaría donde está sin su apoyo.
Desde la creación de los Oscar, la categoría de Mejor fotografía ha reflejado una marcada desigualdad de género, con apenas tres nominaciones femeninas antes de la victoria de Durald Arkapaw. Durante la ceremonia destacó el respaldo recibido por parte de las mujeres con las que ha trabajado y subrayó la importancia del apoyo colectivo en su trayectoria. Señaló también el cariño recibido de quienes participaron en la campaña alrededor de su candidatura.
Qué significa la victoria de Autumn Durald Arkapaw
La premiación puede representar un punto de inflexión en la presencia femenina en la dirección de fotografía. Al ser preguntada si su triunfo abrirá puertas en el sector, Durald Arkapaw respondió que tendrá un impacto en muchas niñas, que ahora se sentirán inspiradas donde antes no lo estaban. Añadió que muchas niñas que se identifican con ella podrán dormir mejor esta noche simplemente por verla en el escenario y por su victoria.
En su intervención también agradeció al equipo de Los pecadores, destacando las relaciones profesionales que surgieron a partir del proyecto. Puso de relieve que el reconocimiento va más allá de lo individual, extendiendo el significado del premio a las mujeres presentes en la sala y a las jóvenes que lo observan desde sus casas.
Durante su discurso quiso recordar a las mujeres de la industria que los logros como este no suelen producirse sin apoyo mutuo: que han sido necesarias la solidaridad y el respaldo de compañeras y colegas para que esto fuera posible. Agradeció a todas las personas que contribuyeron a que llegara hasta aquí y dejó claro que quería que el premio representara a todas las mujeres de la sala y a las niñas que lo siguen desde fuera.
La obtención del Oscar por parte de Autumn Durald Arkapaw refuerza la idea de que su victoria puede influir en la percepción y la representación de las mujeres en la industria cinematográfica y servir de referente para futuras profesionales del sector.



