26 de marzo de 2026
Buenos Aires, 25 C

UNLZ aprueba reparación de legajos de ocho estudiantes y un directivo desaparecidos

El decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ, Gustavo Naón, durante la reunión del Consejo Superior en la que se aprobó la reparación de legajos de estudiantes.

La Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) aprobó por unanimidad en el Consejo Superior una medida destinada a reparar los legajos académicos de quienes fueron víctimas de desaparición forzada. Entre las disposiciones figura que en los registros oficiales de la casa de estudios se consignará la condición de “estudiantes desaparecidos”, como reconocimiento institucional y constancia documental de lo ocurrido. Durante la sesión se destacó la presencia del decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Gustavo Naón, en el momento en que se aprobó la iniciativa.

La resolución también incluye la identificación y difusión de casos concretos vinculados a la comunidad universitaria. Algunos de los nombres y situaciones contempladas son los siguientes:

– Carlos Abel Ocerín Fernández: fue funcionario de la UNLZ entre 1974 y 1975. Fue detenido ilegalmente el 24 de marzo de 1977 en su domicilio en la Ciudad de Buenos Aires.

– Jorge Antonio Brinoli: cursaba Ingeniería Agronómica y era oriundo de San Francisco Solano. Fue visto por última vez en enero de 1978.

– José Nicasio Fernández Álvarez: estudiante de la carrera de Administración de Empresas, fue desaparecido en noviembre de 1976 mientras participaba en actividades del Centro de Estudiantes.

– Julio Molina: estudiante de la UNLZ y militante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP). Fue uno de los impulsores de la Federación Universitaria de Lomas de Zamora y fue visto por última vez en octubre de 1977.

– María Cristina Bienposto: cursaba la carrera de Periodismo y militaba en la JUP. Fue secuestrada en agosto de 1977 en Lomas de Zamora.

– Pablo Musso: estudiaba en la Facultad de Ciencias Sociales y militaba en la JUP. Fue secuestrado en octubre de 1976 en su domicilio de Temperley.

– Ramón “Moncho” Pérez: cursaba Administración de Empresas, se desempeñaba como ayudante de cátedra y militaba en la Juventud Comunista. Fue secuestrado en noviembre de 1976 en Temperley.

– Rodolfo Ernesto Torres: alumno de Ingeniería Agronómica, fue secuestrado en septiembre de 1977 en Turdera junto a su pareja.

– Esteban Fernando Roldán: cursaba Ingeniería Rural y fue secuestrado en abril de 1976 en Remedios de Escalada, junto a familiares.

La medida busca dejar un registro institucional que reconozca oficialmente a quienes, además de ser parte de la comunidad universitaria, fueron víctimas del terrorismo de Estado. La consignación en los legajos y la visibilización de estos casos forman parte de un proceso de memoria y reparación simbólica impulsado por la UNLZ.

Artículo anterior

Detienen en Longchamps a conductor que atropelló a pareja y huyó

Artículo siguiente

Incendio en depósito de plásticos y pinturas en Francisco Álvarez

Continuar leyendo

Últimas noticias