En Villa Ballester, comerciantes y vecinos se reunieron para expresar su preocupación por la inseguridad, la presión impositiva y las deficiencias en la recolección de residuos.
En el encuentro se abrió un espacio de diálogo donde los comerciantes relataron el impacto de la inseguridad en su actividad: robos, temor cotidiano y falta de respuestas efectivas. También cuestionaron que las tasas municipales no se correspondan con la calidad de los servicios.
Otro eje central fue la problemática de la basura; los vecinos denunciaron irregularidades en la recolección, acumulación de residuos en distintos puntos del barrio y el consiguiente deterioro del espacio público.
“Hay un nivel de preocupación muy alto. Se percibe un hartazgo generalizado, pero también la voluntad de organizarse y exigir soluciones”, señalaron los participantes.
La reunión dejó en claro la necesidad de políticas concretas y sostenidas en el tiempo. Los asistentes coincidieron en continuar generando estos espacios de cercanía para canalizar demandas y construir respuestas junto a la comunidad.



