1 de abril de 2026
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Canciller israelí agradece a Milei por declarar terrorista a la Guardia Revolucionaria de Irán

El canciller de Israel, Gideon Sa’ar, expresó en X su agradecimiento al presidente argentino Javier Milei por declarar a la Guardia Revolucionaria de Irán como “organización terrorista” y solicitar su inclusión en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET).

Sa’ar recordó los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994, y valoró la decisión de Milei tomada “en la víspera de la fiesta de la libertad”, en la que se calificó a la Guardia Revolucionaria como organización terrorista.

El funcionario señaló que esta medida se suma a anteriores decisiones del gobierno argentino, como la declaración de Hezbolá y Hamás como organizaciones terroristas, y afirmó que sitúa a Argentina, bajo el liderazgo de Milei, a la vanguardia en la lucha contra el régimen iraní y sus aliados.

Sa’ar describió además a Milei como uno de los líderes destacados de su generación, subrayando su claridad moral y compromiso con los valores de la libertad y la oposición a quienes los amenazan.

La publicación de Sa’ar se realizó tras un mensaje de la Oficina del Presidente, difundido a la medianoche, que recordó que la República Argentina fue víctima de dos de los atentados terroristas más graves de la década de 1990, atribuidos a Hezbolá, considerado el brazo operativo del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) en la región.

Las investigaciones judiciales concluyeron que ambos ataques fueron planificados, financiados y ejecutados con la participación de altos funcionarios iraníes y operativos de la Guardia Revolucionaria. Con base en esos hallazgos se ordenó la inclusión del CGRI en el RePET y se recordó que pesan alertas rojas de Interpol contra el actual jefe del CGRI, Ahmad Vahidi, y otros ciudadanos iraníes.

La Guardia Revolucionaria fue creada en 1979 tras la revolución islámica y se consolidó como una pieza central del sistema político iraní. Opera en paralelo a las Fuerzas Armadas convencionales, con autonomía operativa y considerable influencia en decisiones estratégicas.

Además de sus capacidades militares, la Guardia tiene presencia en sectores económicos clave, lo que le permite financiar sus actividades y sostener su estructura; su poder trasciende lo institucional y la posiciona como uno de los pilares del régimen.

Su brazo más relevante fuera de Irán es la Fuerza Quds, responsable de coordinar operaciones internacionales. A través de esa unidad, el régimen establece vínculos con milicias y organizaciones armadas en Medio Oriente, consolidando una red de influencia regional.

Ese despliegue internacional es uno de los fundamentos para que varios países la incluyan en listados de organizaciones terroristas. Estados Unidos, por ejemplo, la declaró organización terrorista en 2019, marcando un precedente al aplicar esa calificación a una estructura estatal.

En las últimas semanas, la Guardia Revolucionaria se ha consolidado como el principal instrumento de la respuesta iraní frente a las acciones de Estados Unidos e Israel, coordinando ataques con misiles y drones en la región y reforzando su papel en la escalada bélica.

La escalada también afectó su conducción: ataques selectivos alcanzaron a parte de su cúpula, lo que provocó cambios internos y aumentó la centralidad de la organización dentro del régimen iraní.

En este contexto, la figura de Ahmad Vahidi vuelve a cobrar relevancia. Vahidi es el actual jefe de la Guardia Revolucionaria y tiene pedido de captura internacional por el atentado a la AMIA, lo que refuerza el vínculo entre esa estructura y la agenda judicial argentina.

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