Mientras que los dos primeros episodios de The End of an Era, la serie documental sobre la gira Eras Tour de Taylor Swift, se centraban en los momentos difíciles que enfrentó su espectáculo, los cuatro finales muestran una faceta más alegre de la artista.
El último bloque, disponible en Disney+, relata cómo Swift superó no una, sino dos rupturas amorosas, inició una relación con su prometido Travis Kelce, grabó en secreto un nuevo álbum y culminó una gira que batió numerosos récords. Aunque las referencias a Kelce son llamativas, la serie también ofrece perspectiva sobre la complejidad logística y emocional de montar un tour de tal magnitud.
A continuación, siete conclusiones destacadas.
Entrenamiento físico
Un momento viral del tercer episodio muestra a Swift entrenando intensamente para poder actuar durante tres horas y media sin parecer agotada. Dice no haber hecho tanto ejercicio nunca: empezó a correr en cinta al ritmo de sus canciones seis meses antes del primer ensayo y realiza rutinas de abdominales, dominadas y cuerdas de batalla para mantener la apariencia de espontaneidad en el escenario.
Cambios rápidos de vestuario
Las cámaras muestran cómo los cambios de ropa se realizan en menos de dos minutos mediante un “sistema de poleas”: Swift se quita y se ajusta los trajes en movimiento y sube a las áreas de vestuario. En una ocasión tropezó con el dobladillo de su vestido, se cayó y se abrió la palma de la mano; tras quitarse la piel colgante, continuó el espectáculo sangrando.
Sets acústicos con planificación improvisada
Los interludios acústicos, distintos cada noche, eran los segmentos menos ensayados del show. Aun así, Swift —que se describe como muy perfeccionista— no confiaba en la improvisación total: preparaba ideas en su camerino con su madre, Andrea. En el último concierto de Vancouver, Andrea sugirió cambiar una línea de “Long Live” por “fue el final de una era”, propuesta que Swift aceptó con entusiasmo.
Mamá, la celestina
En el cuarto episodio, la madre de Swift cuenta que la animó a salir con Kelce tras oírlo mencionarla en su pódcast New Heights. Andrea llamó a una prima fanática del fútbol en Kansas City, quien la describió como una persona amable y cercana a su madre; eso bastó para que Andrea insistiera en que Taylor intentara algo distinto. El documental también menciona que Swift vivió dos rupturas durante la primera mitad de la gira y que Eras la ayudó a seguir adelante.
‘The Life of a Showgirl’ nació en Suecia
En el penúltimo episodio, Swift relata que viajó a Suecia entre conciertos para escribir su álbum The Life of a Showgirl junto a los productores Max Martin y Shellback, con quienes no trabajaba desde Reputation (2017). Describe ese periodo como uno de posibilidades, y habla de su relación con sus colaboradores como la de una aprendiz que aprende de sus mentores.
Buscando a la nena
Cada noche en el Eras Tour, Swift regalaba su sombrero a una fan durante “22”. Explica que su equipo buscaba a “una niña que supiera todas las letras y estuviera disfrutando al máximo” del concierto; algunas se sonrojaban bajo las luces, otras vivían su sueño. Recuerda la reacción de una fan que le preguntó “¿Esto es la vida real?”, sin saber cómo responder.
La gira lo consumió todo
El documental transmite la entrega total de Swift al Eras Tour. Dice que no quedaba energía para actividades opcionales y que, tras la gira, su objetivo fue recuperar partes de sí misma que dejó de lado: pasatiempos y rasgos de personalidad. La serie concluye con placas que resumen en qué ha estado desde entonces, entre ellas su compromiso y el lanzamiento de The Life of a Showgirl.
Fuente: The New York Times


