El Gobierno nacional cerró un crédito por U$S 3.000 millones con seis bancos internacionales, que se destinarán al pago del vencimiento del próximo viernes y a reforzar las reservas del Banco Central.
Aunque era la alternativa más probable, la demora en el anuncio había generado cierto grado de incertidumbre en el mercado financiero ante la obligación que el país debe afrontar en 48 horas.
La operación está a cargo del Banco Central y se realizó mediante un préstamo REPO (Repurchase Agreement), cuyo mecanismo consiste en entregar un activo con la obligación de recomprarlo posteriormente.
La entidad, conducida por Santiago Bausili, precisó que se utilizarán títulos BONARES 2035 y 2038 en poder del organismo. Esos bonos habían sido objeto de un canje con el Tesoro Nacional la semana pasada.
Ahora falta que el Ministerio de Economía informe el mecanismo por el cual el Tesoro tomará los dólares recepcionados por el Banco Central y los aplicará al pago del vencimiento.
El plazo de la operación es de 372 días y la tasa a pagar es de 7,4%, según indicó el BCRA. Esa tasa se compone de la equivalente SOFR en dólares estadounidenses (costo de financiamiento a un día en EE. UU.) más un spread de 400 puntos básicos.
El Banco Central explicó que para esta operación recibió ofertas por U$S 4.400 millones, un 50% por encima del monto licitado, y que Economía licitó por U$S 3.000 millones. Cabe recordar que el ministro de Economía, Luis Caputo, había declarado haber recibido ofertas por U$S 7.000 millones.
El Palacio de Hacienda optó por una operación por la mitad de ese valor, en la que los bancos compitieron por la tasa. En principio se mencionaron cuatro bancos, pero finalmente fueron seis, cuyos nombres no fueron informados por el Central.
El BCRA añadió que, pese al elevado nivel de demanda y considerando las proyecciones de fortalecimiento de las reservas internacionales, decidió no ampliar el monto adjudicado.
La entidad sostuvo que el marcado interés de los principales bancos internacionales afianza el proceso de normalización en el acceso a los mercados de crédito, en línea con la caída del riesgo país que acompaña un ordenamiento macroeconómico consistente y sostenible.
En esa línea, el Banco Central remarcó que esta nueva operación de REPO confirma su capacidad para acceder a instrumentos de financiamiento en condiciones de mercado y para gestionar eficientemente su liquidez en moneda extranjera, reforzando la solidez de su balance y la posición de reservas internacionales del país.
El préstamo prácticamente duplica el dinero que le faltaba al Tesoro Nacional para completar el pago de este viernes, por lo que el excedente se destinará a fortalecer las reservas del Banco Central.


