Taboo, la miniserie de ocho episodios disponible en Netflix, regresó al foco del público por su tono sombrío y su intensidad dramática. Ambientada en el Londres imperial de 1814, la serie sigue a James Keziah Delaney (Tom Hardy), un hombre que reaparece en Inglaterra tras pasar más de una década en África y que trae consigo motivos oscuros y diamantes robados que amenazan a las élites del poder.
La producción destaca por su construcción de mundo y por el equilibrio entre política, colonialismo y conflictos personales. Su atmósfera densa y personajes moralmente ambiguos convierten cada decisión en un riesgo para Delaney y quienes lo rodean, lo que da lugar a una trama cargada de conspiraciones, traiciones y tensión sostenida. El reparto incluye a Oona Chaplin, Stephen Graham y Jonathan Pryce, quienes aportan matices emocionales y complejidad a la historia.
Aunque no es una serie ligera, su estructura de ocho capítulos la hace adecuada para una maratón de fin de semana. Existe expectativa por una segunda temporada, que ha sufrido retrasos por compromisos de producción y del elenco, pero que sigue siendo aguardada por los seguidores. En resumen, Taboo es una propuesta de drama histórico con misterio y un protagonista memorable.


