Los países de la Unión Europea (UE) acordaron permitir que Ucrania utilice un préstamo de €90.000 millones (unos €90.000 millones, aproximadamente 106.000 millones de dólares) para comprar armamento a aliados como el Reino Unido, siempre que esos aliados contribuyan financieramente a la operación.
La medida busca cubrir el déficit presupuestario del gobierno de Volodímir Zelensky tras cuatro años de guerra con Rusia.
El acuerdo, resultado de una nueva propuesta de Chipre, prevé que la Comisión Europea realice el primer desembolso en abril. El préstamo se divide en dos partidas principales: asistencia militar y apoyo al presupuesto ucraniano.
El punto fue objeto de debate entre Estados miembros: Francia abogó por priorizar compras dentro del bloque, mientras otros países propusieron incluir a socios estratégicos como Canadá y Noruega.
El mecanismo, denominado “principio de cascada”, establece prioridades de compra: primero proveedores ucranianos y de la UE; después, proveedores del Espacio Económico Europeo; y, en última instancia, otros mercados, incluidos Estados Unidos, si los suministros comunitarios no pueden responder con rapidez.
Países con acuerdos de seguridad y defensa con la UE, como Japón, Corea del Sur y Canadá, podrán participar siempre que asuman una parte proporcional de los costes del préstamo.
“El acuerdo demuestra que la UE sigue actuando con decisión en apoyo de Ucrania y su pueblo”, declaró Makis Keravnos, ministro de Finanzas de Chipre.
La financiación se realizará mediante deuda común, garantizada por el presupuesto comunitario. De los 27 Estados miembros, 24 —con la excepción de Hungría, Eslovaquia y la República Checa— aportarán entre €2.000 y €3.000 millones anuales (entre 2.300 y 3.300 millones de dólares), tras haberse mostrado estos tres países en contra de ampliar la ayuda.
Las negociaciones para incorporar al Reino Unido al esquema comenzarán en breve, tras el interés expresado por el primer ministro Keir Starmer en reforzar la cooperación en defensa después del Brexit.
La ayuda estará condicionada: cualquier retroceso en los compromisos anticorrupción implicará la suspensión inmediata de los desembolsos. Ucrania solo tendría que reembolsar los €90.000 millones si Rusia detiene la ofensiva y acepta compensar los daños; dado que Moscú rechaza estas reparaciones, en Bruselas esperan que la deuda se prolongue.
El acuerdo, cerrado en diciembre tras descartar el uso de activos rusos congelados, fue detallado en una reunión a puerta cerrada en Bruselas, según Reuters.
El Parlamento Europeo debe ratificar los documentos legales para que la Comisión Europea pueda movilizar los recursos y completar el primer envío a Kiev, tal como solicitaron las autoridades ucranianas.
La asistencia financiera se distribuirá de forma gradual y podrá ajustarse si el conflicto termina antes del periodo previsto, conforme a lo acordado por los Estados miembros.
El gobierno ucraniano solicitó autorización para adquirir armamento donde sea necesario, ante la intensidad de los ataques rusos.
La presión para fortalecer la cooperación entre la UE y el Reino Unido aumentó después de declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump que pusieron en duda el compromiso transatlántico de Washington.
(Con información de AFP, Euro News y Reuters)


