El colectivo Muro Sur concibe el muralismo más allá de la intervención estética: lo entiende como una herramienta cultural y educativa capaz de atravesar y expresar la identidad del distrito. Para sus integrantes, los murales no solo adornan el espacio público, sino que también transmiten historias, generan pertenencia y funcionan como dispositivos pedagógicos abiertos a toda la comunidad.
En ese marco desarrollaron un proyecto centrado en la figura de Diego Armando Maradona, ícono que frecuentemente aparece en sus trabajos y que se transforma en eje de una iniciativa internacional. El colectivo proyecta llevar su arte a Nápoles, un lugar cargado de significado en la trayectoria del exfutbolista, con la intención de concretar un gesto simbólico y concreto hacia el exterior.
El viaje tiene, además, una fuerte dimensión identitaria y de orgullo colectivo. Para Muro Sur, que sus murales lleguen a Nápoles significa también reivindicar el orgullo de su gente y demostrar que cualquier persona del distrito puede alcanzar metas significativas. En sus reflexiones subrayan la relación afectiva entre Maradona y Lomas: la figura de Diego se vincula con Fiorito y, por extensión, con la identidad del propio distrito.
Este proyecto forma parte de una idea más amplia denominada “La ruta del 10”, que busca dejar huellas pictóricas en distintos puntos del mundo donde Maradona dejó su marca. Aunque la iniciativa aún está en etapa de planificación, la dirección es clara: el primer destino previsto es Nápoles. La propuesta pretende construir un mapa afectivo y artístico que conecte lugares emblemáticos de la vida del futbolista con comunidades locales, usando el mural como puente cultural.
Además de la pintura mural tradicional, el colectivo evalúa incorporar herramientas tecnológicas para ampliar la experiencia del público. La intención no es que la obra quede reducida a una pared, sino que permita una interacción ampliada mediante el uso del teléfono móvil u otros recursos digitales: acceder a información adicional, contextos históricos, relatos locales o contenidos multimedia que complementen la obra física.
En suma, la apuesta de Muro Sur combina arte urbano, memoria colectiva y educación comunitaria. Su enfoque resalta el valor del mural como manifestación que enorgullece al barrio, vincula territorios y posibilita nuevos modos de difusión y aprendizaje mediante la integración de recursos tecnológicos. Con “La ruta del 10”, buscan que cada intervención funcione como un punto de encuentro entre lo local y lo global, celebrando una figura argentina con profundas raíces populares.

