Legisladores de diversas bancadas opositoras endurecieron su postura frente al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno, después de que la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, convocara a sesión para el miércoles 11 de febrero a las 11.
El malestar se intensificó tras conocerse el apretado cronograma legislativo para las próximas semanas, mientras las negociaciones continúan fuera del ámbito parlamentario. Desde la oposición cuestionan los plazos que pretende imponer el oficialismo para el tratamiento de la iniciativa.
Según fuentes, el presidente Javier Milei podría firmar un decreto para extender el período de sesiones ordinarias hasta el 28 de febrero. Esa medida permitiría dictaminar la reforma laboral el 18 de febrero en la Cámara de Diputados y abriría la posibilidad de una sesión el 25 de febrero para debatir el proyecto, que reúne más de 200 artículos.
El posible tratamiento acelerado recibió críticas de bloques no alineados con el Gobierno, que advierten que no se conocen las versiones finales del texto. El diputado Miguel Ángel Pichetto, de Encuentro Federal, cuestionó el hermetismo en torno a la iniciativa y anticipó un debate más intenso en Diputados, especialmente por el capítulo fiscal, que incluye modificaciones en el impuesto a las Ganancias para sociedades y genera resistencias entre gobernadores.
Desde el oficialismo sostienen, en cambio, que la negociación sobre ese punto será firme. Voces legislativas señalan que el Ministerio de Economía mantendría una postura inflexible frente a los reclamos de las provincias.
Pichetto también afirmó que el proyecto responde a compromisos con organismos internacionales y criticó la situación salarial vigente, al señalar que la caída del poder adquisitivo afecta el consumo y profundiza el escenario recesivo.
Las críticas vinieron asimismo del bloque Justicialista. El senador Mariano Recalde cuestionó declaraciones del secretario de Trabajo, Julio Cordero, y sostuvo que la reforma no incorpora medidas favorables a los trabajadores. Dirigentes del espacio alertaron sobre cambios laborales, previsionales y tributarios en el texto.
Desde el Frente de Izquierda responsabilizaron a la conducción sindical y reclamaron mayor firmeza contra la iniciativa, mientras que sectores de Unión por la Patria reiteraron su rechazo al considerar que la propuesta implica una flexibilización laboral.
El bloque Convicción Federal, por su parte, mantuvo reuniones con representantes sindicales para analizar el proyecto. Su posición continúa indefinida y concentra la atención tanto del oficialismo como de la oposición.

