La Unión Europea acordó por unanimidad prorrogar las sanciones impuestas a personas y entidades vinculadas con la agresión contra la soberanía e integridad territorial de Ucrania. La extensión de las medidas restrictivas se mantiene hasta el 15 de septiembre de 2026.
Las sanciones alcanzan a cerca de 2.600 personas físicas y jurídicas e incluyen prohibiciones de viaje, congelación de activos y restricciones para acceder a fondos y otros recursos económicos.
El Consejo de la Unión Europea aprobó la continuidad de estas medidas antes de que expiraran, garantizando así que sigan vigentes sin interrupciones.
Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, el bloque comunitario ha ido ampliando de forma progresiva la lista de sancionados para mantener la presión sobre quienes amenazan la soberanía ucraniana.
En esta prórroga, los 27 Estados miembros acordaron excluir de la lista a siete personas: cinco por fallecimiento y dos por motivos no divulgados públicamente.
Un diplomático de la UE indicó que entre los excluidos figura Niels Troost, un ciudadano neerlandés vinculado al comercio de petróleo ruso. Las revisiones periódicas de la lista buscan ajustar las medidas ante cambios en la situación personal o jurídica de los afectados.
La renovación de las sanciones siguió a semanas de negociaciones en las que Hungría y Eslovaquia expresaron reservas, solicitaron la exclusión de varios oligarcas rusos y plantearon objeciones relacionadas con el suministro energético.
Hungría ha manifestado reiteradamente su desacuerdo con las sanciones al sector energético ruso, argumentando que estas medidas han contribuido al aumento de los precios del petróleo y el gas y afectan a su economía.
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha pedido a la Unión Europea que levante las restricciones sobre el sector energético ruso; Eslovaquia comparte en parte esa postura.
Las medidas incluyen la prohibición de facilitar recursos a las personas y entidades incluidas en la lista y seguirán aplicándose a la mayoría de los sancionados.
La UE ha señalado su determinación de mantener e intensificar la presión sobre Rusia para que ponga fin a su guerra de agresión y participe en negociaciones serias encaminadas a la paz.
Paralelamente, la Unión Europea afronta el desafío de avanzar en nuevas medidas: el vigésimo paquete de sanciones y un préstamo de 90.000 millones de euros destinados a apoyar a Ucrania siguen bloqueados por el veto de Hungría, que justifica su postura por la interrupción del suministro de petróleo a través del oleoducto Druzhba, afectado tras un ataque ruso en enero.
Los bombardeos rusos continúan en Ucrania. Un ataque masivo atribuido a Moscú afectó la región de Kiev y las ciudades de Sumi, Járkov, Dnipro y Mikolaiv, causando al menos siete muertos —cuatro en la capital— y varios heridos, según informó el presidente Volodímir Zelenski.
Las autoridades denunciaron daños importantes en el sector energético y en infraestructuras civiles, entre ellas escuelas y edificios residenciales.
(Con información de EFE y Reuters)



