La edición 2026 del Festival de Cannes se prepara para abrirse sin dos de los títulos más esperados: La Odisea, de Christopher Nolan, y Digger, de Alejandro González Iñárritu. Ambos largometrajes, que generaban altas expectativas en la industria y entre el público del certamen, han quedado fuera de la selección oficial porque no están terminados a tiempo, confirmó Thierry Frémaux, director del festival, en una entrevista con Variety.
Frémaux explicó que la decisión responde a motivos logísticos y de calendario. “Digger, de Alejandro González Iñárritu, protagonizada por Tom Cruise, y La Odisea, de Christopher Nolan, simplemente no están listas”, señaló. Añadió que en las grandes producciones actuales es habitual que la postproducción y los ajustes finales se extiendan hasta muy cerca del estreno previsto.
La ausencia de estos títulos supone un cambio notable en la programación de Cannes, que en años recientes había alojado estrenos de alto perfil procedentes de Hollywood. Para 2026, la falta de estas películas refleja una tendencia en la que los estudios estadounidenses adoptan calendarios de lanzamiento más flexibles y estrategias comerciales ajustadas al mercado. Frémaux subrayó que la participación de los grandes estudios en Cannes depende de varios factores, como el estado de producción y la conveniencia estratégica: “Cuando los estudios de Hollywood consideran que estar presentes en Cannes les resulta beneficioso, vienen”, afirmó, aludiendo también a la disminución actual de blockbusters y de cierto cine de autor producido por los estudios.
El caso Spielberg: incertidumbre, pero con antecedentes favorables
Mientras se confirma la ausencia de Nolan e Iñárritu, la presencia de El día de la revelación, la nueva película de Steven Spielberg, aún está por decidirse. Según Frémaux, la resolución dependerá de “muchos factores estratégicos”, incluidos el estado final de la producción y si presentar la película en Cannes resulta oportuno para el estudio. La relación entre Spielberg y el festival es histórica y favorable: el director ha llevado varias de sus obras a la Croisette y su llegada suele generar expectación crítica y popular. Frémaux recordó ejemplos exitosos —como la apertura con Moulin Rouge por Fox o la proyección de Elvis por Warner— para ilustrar la función de Cannes como plataforma de lanzamiento para producciones estadounidenses de gran perfil. Pese a la incertidumbre sobre El día de la revelación, la organización confía en que la edición 2026 conservará su atractivo incluso sin los estrenos más mediáticos de Hollywood.
La exclusión de títulos como los de Nolan e Iñárritu pone de manifiesto la necesidad de flexibilidad en el proceso de selección. Frémaux señaló que la producción digital permite trabajar hasta el último minuto, a diferencia de la época del celuloide de 35 mm, lo que puede provocar retrasos en la entrega final de las películas. La dirección del festival asume estos retos como parte de su compromiso por ofrecer cine de calidad y mantener una selección que refleje la diversidad y vitalidad del cine internacional, más allá de la participación concreta de los grandes estudios estadounidenses.
Frémaux se mostró optimista sobre la selección oficial final, independientemente de la ausencia de algunos nombres emblemáticos. “No dependemos de nada más que de las propias películas, y el mundo del cine es vasto”, afirmó. Recalcó que Cannes sigue siendo una plataforma esencial para la exhibición del cine internacional y que la creatividad y el compromiso de los profesionales garantizarán una programación sólida y relevante. El anuncio oficial de la selección se realizará el 9 de abril en París, y la expectativa permanece alta mientras el festival se prepara para definir “qué será el cine en 2026”.



