25 de marzo de 2026
Buenos Aires, 24 C

Irán eleva exigencias y complica negociaciones con Estados Unidos

En una jornada marcada por la tensión en Medio Oriente, Irán rechazó una propuesta de Estados Unidos destinada a poner fin al conflicto actual en la región. La oferta, presentada por la administración de Donald Trump en un documento de 15 puntos transmitido por intermediarios, incluido Pakistán, exigía que Irán eliminara sus capacidades nucleares existentes, se comprometiera a no desarrollar armas nucleares en el futuro y prohibiera el enriquecimiento de uranio.

El plan pedía además la entrega inmediata del uranio enriquecido a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), el desmantelamiento de las instalaciones clave del programa nuclear iraní y acceso total para verificaciones internacionales. También solicitaba que Irán dejara de apoyar a grupos aliados considerados terroristas por Washington, como Hezbolá y ciertas milicias iraquíes, que interrumpiera sus vínculos con los hutíes, que garantizara el libre tránsito por el estrecho de Ormuz, que limitara su programa de misiles balísticos y que restringiera su uso exclusivamente a situaciones de autodefensa.

Estados Unidos ofrecía a cambio el levantamiento de todas las sanciones internacionales una vez cumplidas las condiciones y asistencia para una planta eléctrica. Andrei Serbin Pont, co-conductor de Infobae en Vivo Al Mediodía, señaló que la respuesta iraní fue tajante: rechazaron la propuesta y argumentaron que todavía no han alcanzado sus objetivos estratégicos en la guerra.

Irán responde con propias demandas y condiciona negociaciones

Tras el rechazo, Irán presentó sus propias exigencias. Entre ellas figuran el cierre de todas las bases estadounidenses en el Golfo, garantías de no emprender nuevos ataques, el cese de las ofensivas israelíes contra Hezbolá, el levantamiento total de las sanciones aplicadas a Irán, compensaciones por los daños de la guerra y la ausencia de restricciones sobre su programa de misiles.

Serbin Pont indicó que estos planteos buscan fijar una posición fuerte en las negociaciones y constituyen máximas exigidas por Teherán en este momento. Aclaró que, aunque hay cierta apertura al diálogo, las diferencias entre las partes siguen siendo profundas.

En el plano diplomático, el contexto incluye movimientos internacionales: el ministro de Relaciones Exteriores de China habló con representantes iraníes para impulsar un avance hacia algún acuerdo con Estados Unidos y sugirió un contacto directo entre ambas administraciones.

Movimientos en el terreno y señales de escalada militar

En el terreno, la situación permanece tensa. A pesar de los intentos de negociación, las partes mantienen posturas firmes y muestran despliegue de fuerzas como señal de fortaleza. Estados Unidos movilizó buques y marines, y se ordenó el despliegue de alrededor de dos mil paracaidistas del 82.o regimiento aerotransportado en la región.

Se difundieron imágenes de un ataque con dron contra una instalación militar atribuido a una milicia apoyada por Irán, aunque hay versiones encontradas sobre la titularidad de la base; según informes, actualmente está operada completamente por personal iraquí. La posibilidad de una intervención estadounidense sigue siendo una amenaza latente.

El analista destacó que los movimientos militares parecen orientados más a ejercer presión que a preparar una invasión inminente: responden a una estrategia para mostrar capacidad de escalada si no hay avances en las negociaciones.

El impacto en los mercados energéticos y la posición de China

La inestabilidad política tuvo un efecto inmediato en los mercados energéticos. El crudo Brent se ubicó en torno a 96 dólares por barril, mientras que el WTI cotizaba unos 10 dólares por debajo. Serbin Pont señaló que, pese a que los precios siguen elevados, no se alcanzaron los niveles extremos que algunos temían.

Como exportador neto, Estados Unidos resulta relativamente menos afectado por incrementos en los precios que países muy dependientes de importaciones. En contraste, Filipinas declaró emergencia energética por la alta dependencia del tránsito por el estrecho de Ormuz, responsable del 98 % de su combustible.

La naviera COSCO reanudó contratos para transportar carga desde Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Baréin, Catar, Kuwait e Irak, rutas que atraviesan el estrecho de Ormuz. Ese movimiento subraya el papel de China en los esfuerzos por garantizar la estabilidad y el suministro global.

El petróleo, referencia y efectos en la economía internacional

Respecto a la referencia para fijar precios internacionales, Serbin Pont señaló que en Argentina se suele utilizar el Brent como estándar global, aunque el petróleo que se produce localmente tiende a ser más pesado.

Sobre la perspectiva de precios, el experto consideró que lo deseable sería una baja eventual: los niveles actuales benefician a Estados Unidos pero generan presión en economías más vulnerables.

En el mercado del gas, Estados Unidos incrementa su capacidad para compensar la posible reducción de oferta procedente de Catar. Serbin Pont recordó que las crisis energéticas de los años setenta constituyen un antecedente histórico, y advirtió que, aunque la diversificación de fuentes reduce la exposición, no elimina el riesgo de un choque significativo a nivel global si persisten las tensiones.

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