29 de abril de 2026
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Empresarios de sectores clave respaldan el rumbo económico de Milei y advierten que exigirá sacrificios

La tarde inaugural de la Expo EFI, evento en el que Ámbito actuó como Media Partner, estuvo dominada por paneles reunidos por destacados empresarios. En ellos se resaltaron las virtudes del modelo económico vigente y se señalaron los principales desafíos por delante. Hubo un consenso general: apoyo al rumbo del Gobierno y respaldo de la banca de cara a las elecciones de 2027, junto con pedidos concretos de mayores avances en materia impositiva.

El primer panel, titulado “Economía real y transformación productiva”, reunió a Ignacio Costa, General Manager de Rio Tinto Lithium; Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera Argentina (CIARA); Santiago Mignone, socio de PwC; y Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO).

Un momento llamativo se produjo cuando el moderador, José del Río, preguntó a la audiencia si su situación económica era mejor que hace un año: apenas se levantaron cuatro manos entre los presentes.

Sin embargo, al consultar por las expectativas futuras, la mayoría mostró optimismo. Ese contraste marcó el hilo conductor del panel: la realidad actual no es la deseada, pero se considera que el rumbo es correcto y debe defenderse.

Los grandes empresarios apoyan al Gobierno, pese a la disparidad sectorial

Entre los sectores representados, la construcción fue señalado como el principal perjudicado por el modelo económico vigente. Weiss explicó que la construcción tiende a sobrerreaccionar ante los ciclos: cuando hay un ciclo positivo crece mucho y cuando es negativo cae de forma pronunciada. Aunque señaló que la caída en actividad y empleo se ha moderado, los niveles actuales siguen siendo claramente inferiores a los de los últimos picos.

A pesar de los problemas del sector, Weiss —ingeniero en telecomunicaciones, mecánico y electricista— afirmó que el país está encaminado hacia una normalidad macroeconómica, con temas como el orden fiscal, la inflación y la emisión bajo control. Según él, el principal objetivo de política económica del Gobierno para mantener ese rumbo es ganar las elecciones de 2027.

No obstante, advirtió que el oficialismo debe definir medidas para atender al amplio segmento de la población que está atravesando dificultades, ya que será necesario que ese grupo acompañe al proyecto en el largo plazo. “El rumbo es adecuado, pero en Argentina habrá gente que la pase mal en el proceso”, señaló.

Mignone planteó que la sociedad comprendió la necesidad de dejar atrás un modelo de gestión que no gestionaba adecuadamente y que restringía libertades. Llamó a respaldar la dirección tomada, recordando que la transformación aún está en marcha y requerirá sacrificios: ocurrirá a distintas velocidades y con diferencias entre sectores, pero es necesario persistir para atravesar ese proceso.

Costa replicó un mensaje que le transmitió una pyme proveedora: la necesidad de aumentar la eficiencia para no quedar rezagada en el nuevo contexto económico.

Por su parte, Idígoras subrayó la importancia de persuadir tanto a la ciudadanía como a los actores políticos de que ésta es la senda que debe seguirse para el país.

Los desafíos hacia adelante de la economía argentina, según el empresariado

Weiss destacó el déficit de infraestructura como uno de los problemas estructurales más relevantes, atribuyéndolo a una inversión muy baja. Calculó que, solo para mantener la infraestructura actual, haría falta invertir entre u$s24.000 y u$s25.000 millones anuales, cuando en los últimos años el promedio de inversión se situó en torno a u$s7.000 millones.

Sobre la participación del sector privado y del Estado en las obras, defendió la consigna “tanta inversión privada como sea posible y tanta inversión pública como sea necesaria”. Añadió que existen numerosas obras que no resultan financiables por capital privado por falta de rentabilidad, como ocurre con vías de alcance nacional.

Idígoras puso el foco en la necesidad de eliminar restricciones a las exportaciones, en referencia a retenciones, cupos y controles al comercio exterior. Señaló que la soja sigue enfrentando una carga impositiva del 24% por encima del resto de la economía cada vez que se exporta, mientras que competidores como Brasil y Estados Unidos avanzan con mayor solidez en el escenario geopolítico.

Costa afirmó que el Régimen de Inversiones en Gas y Litio (RIGI) permitió a su compañía concretar una inversión de u$s2.700 millones en Salta, pero advirtió que, dado el carácter de largo plazo de esos desembolsos, los inversores preguntan si el régimen tendrá continuidad independientemente de quién gobierne. La continuidad del régimen es percibida como clave para garantizar nuevas inversiones a largo plazo.

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