El cruce fronterizo de Rafah entre Gaza y Egipto reabrió el lunes con un tránsito muy limitado, en el marco del alto el fuego entre Israel y Hamas. En la práctica, la reapertura tiene un impacto simbólico: se prevé que crucen pocas personas en ambas direcciones y no se permitirá la entrada de mercancías a la devastada Franja de Gaza.
En la primera hora desde la apertura no se observó movimiento de entrada o salida. Un funcionario egipcio indicó que, en la primera jornada, cruzarían 50 palestinos en cada dirección.
Funcionarios de salud de Gaza señalan que unas 20.000 personas —niños y adultos— que requieren atención médica esperan salir por Rafah. Además, miles de palestinos que se encuentran fuera de Gaza desean entrar o regresar a sus hogares.
La reapertura fue confirmada por medios estatales egipcios y por un funcionario israelí. Los responsables que hablaron con The Associated Press lo hicieron bajo condición de anonimato.
Antes del conflicto, Rafah era el principal punto de salida y entrada para la población de Gaza; los otros cruces, escasos, están compartidos con Israel. Según los términos del alto el fuego vigente desde octubre, el Ejército israelí controla el área entre el cruce de Rafah y la zona donde vive la mayoría de la población palestina.
La violencia continuó en distintas partes de la Franja. Autoridades hospitalarias de Gaza informaron que la Marina israelí disparó contra un campamento de tiendas en la costa, donde murió un niño palestino de 3 años.
Egipto se prepara para recibir a los heridos de guerra
El Ministerio de Salud de Egipto indicó que ha dispuesto 150 hospitales en todo el país para recibir a pacientes palestinos evacuados desde Gaza por el cruce de Rafah. La Media Luna Roja Egipcia afirmó que ha preparado “espacios seguros” en el lado egipcio del cruce para apoyar a los evacuados y heridos.
Desde el inicio de la guerra, Israel ha prohibido trasladar pacientes a hospitales en Cisjordania y Jerusalén Oriental, lo que cerró la que antes era la principal ruta para quienes necesitaban tratamientos no disponibles en Gaza.
Israel informó que tanto sus autoridades como Egipto evaluarán a las personas que entren y salgan por Rafah. El cruce estará supervisado por agentes de patrulla fronteriza de la Unión Europea y contará con una pequeña representación palestina. Se espera que el número de viajeros aumente con el tiempo si el sistema funciona correctamente.
Ante el temor de que Israel pudiese utilizar el cruce para presionar a la población palestina a salir del enclave, Egipto ha insistido en que Rafah debe permanecer abierto para permitir entradas y salidas. Históricamente, Israel y Egipto han evaluado a las personas que solicitan cruzar.
Ataque en Khan Younis
Un niño palestino de 3 años murió el lunes cuando la Marina israelí atacó tiendas que alojaban a personas desplazadas en la costa de Khan Younis (Jan Yunis), en el sur de la Franja de Gaza, según autoridades hospitalarias.
El hospital Nasser, que recibió el cuerpo, informó que el ataque tuvo lugar en Muwasi, un área de campamento de tiendas en la costa de Gaza.
El Ejército israelí comunicó que está investigando el incidente.
Desde el 10 de octubre, más de 520 palestinos han muerto en operaciones israelíes, según el Ministerio de Salud de Gaza. Las víctimas registradas desde el alto el fuego —que UNICEF indicó incluyen a más de 100 niños— forman parte de las más de 71.700 muertes que el ministerio atribuye al inicio de la ofensiva israelí; la cifra no distingue entre combatientes y civiles.
El Ministerio de Salud, dependiente del gobierno de Gaza liderado por Hamas, mantiene registros detallados de bajas que agencias de la ONU y expertos independientes consideran, en general, confiables.
La reapertura de Rafah supone un progreso en el alto el fuego
En mayo de 2024, las tropas israelíes tomaron el control del cruce de Rafah, medida que describieron como parte de los esfuerzos para combatir el contrabando de armas de Hamas. El paso se abrió de forma temporal para evacuar pacientes médicos durante un alto el fuego a comienzos de 2025. Israel se mostró reacio a una reapertura más amplia, pero la recuperación de los restos del último rehén hallado en Gaza permitió avanzar en el proceso.
La reapertura es un avance en la implementación del acuerdo de alto el fuego mediado por Estados Unidos el año pasado, que entró en vigor el 10 de octubre, y marca el inicio de su segunda fase.
El alto el fuego actual puso fin a más de dos años de guerra entre Israel y Hamas, iniciada con el ataque de Hamas en el sur de Israel el 7 de octubre de 2023. La primera fase del acuerdo contemplaba el intercambio de todos los rehenes retenidos en Gaza por cientos de palestinos detenidos por Israel, un aumento de la ayuda humanitaria y una retirada parcial de tropas israelíes.
La segunda fase plantea desafíos mayores: la creación de un nuevo comité palestino para gobernar Gaza, el despliegue de una fuerza de seguridad internacional, el desarme de Hamas y el inicio de medidas para la reconstrucción.
(AP)


