Rusia confirmó el lunes que una nueva ronda de conversaciones con Ucrania y Estados Unidos en Abu Dabi sobre el fin de la guerra, que ya dura casi cuatro años, comenzará el miércoles, tras haber sido pospuesta desde este fin de semana.
Moscú atribuyó el retraso a problemas de coordinación de agendas; un día antes, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski también había anunciado que las negociaciones se celebrarían en la capital emiratí el miércoles y el jueves.
“Efectivamente estaban previstas originalmente para el domingo pasado. Pero se necesitaba una coordinación adicional de las agendas de las tres partes”, dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, a periodistas.
“Ahora, el miércoles y jueves, efectivamente tendrá lugar la segunda ronda. Se celebrará en Abu Dabi. Podemos confirmarlo”, añadió.
Las conversaciones se producirán a menos de dos semanas del cuarto aniversario del inicio de la invasión a gran escala de Moscú contra Ucrania.
Se espera que se concentren en la cuestión territorial, asunto clave sobre el que ninguna de las partes ha mostrado hasta ahora avances significativos.
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Washington presiona para lograr el fin del conflicto entre los vecinos, que ha causado decenas de miles de muertes, ha desplazado a millones de personas y ha destruido amplias zonas del este y sur de Ucrania.
El aplazamiento se produjo tras conocerse que el principal negociador de Estados Unidos, Steve Witkoff, no viajaría a Abu Dabi durante el fin de semana.
Peskov también confirmó que el enviado del Kremlin, Kirill Dmitriev, se reunió el fin de semana con representantes estadounidenses en Florida, aunque precisó que esas conversaciones versaron sobre asuntos económicos.
El domingo, Zelenski adelantó en X que los próximos contactos trilaterales tendrían lugar el 4 y 5 de febrero, y no el día que se había previsto inicialmente.
“Ucrania está lista para una discusión sustancial y estamos interesados en garantizar que el resultado nos acerca a un fin real y digno de la guerra”, escribió el mandatario ucraniano.
Según las tres partes, la primera ronda, celebrada el 23 y 24 de enero, fue constructiva, pero los principales obstáculos siguen siendo la cuestión territorial y el control de la central nuclear de Zaporizhzhia.
Rusia, que ocupa alrededor del 20% del territorio ucraniano, presiona para obtener el control total de la región oriental de Donetsk.
Ucrania advierte que ceder terreno alentaría a Moscú y que no firmará un acuerdo que no disuada a Rusia de volver a invadir su territorio.
Zelenski ha subrayado que la única manera de desbloquear la situación es un encuentro cara a cara con el presidente ruso Vladímir Putin, quien insiste en recibir a su homólogo en Moscú, propuesta que Ucrania rechaza.
En Abu Dabi también se abordó una tregua en los ataques contra infraestructuras energéticas que, según Kiev, Rusia mantuvo únicamente hasta el domingo.
La empresa eléctrica estatal ucraniana, Ukrenergo, informó de ataques rusos contra instalaciones energéticas que provocaron cortes de electricidad en las regiones de Sumi y Járkov, en el noreste, Dnipropetrovsk, en el centro-este, y Cherkasi, en el centro del país.
Se trata de los primeros ataques rusos a infraestructuras energéticas ucranianas desde que el presidente estadounidense Donald Trump anunció el jueves que Putin se había comprometido a aplicar una tregua temporal en ese tipo de bombardeos.
Trump dijo que Putin había acordado pausar los ataques durante una semana. Peskov matizó al día siguiente, aclarando que el presidente ruso había aceptado detener los bombardeos únicamente hasta el domingo, fecha en la que inicialmente estaba prevista la segunda ronda de conversaciones.
Rusia invadió Ucrania en febrero de 2022 en lo que describió como una “operación militar especial” destinada a impedir la expansión de la OTAN; Kiev considera que fue un pretexto para apropiarse ilegalmente de territorio.
La guerra ha dejado ciudades enteras en ruinas y decenas de miles de soldados y civiles muertos.


