En enero, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) realizó 537.000 fiscalizaciones de vehículos en todo el país y sancionó a más de 12.400 conductores.
El hallazgo más relevante de los controles fue la detección de 2.002 alcoholemias positivas, una de las infracciones más graves y con mayor impacto en la seguridad vial.
Además se registraron 2.453 casos de vehículos sin Revisión Técnica Obligatoria (RTO), 1.433 conductores sin cinturón de seguridad, 1.375 infracciones por falta de documentación, 899 vehículos sin patente o con la patente tapada y 292 infracciones por exceso de velocidad.
Como consecuencia de estas faltas, la ANSV informó la retención de 3.493 licencias de conducir y de 752 vehículos.
Los operativos se realizan diariamente en 39 puntos estratégicos distribuidos entre rutas nacionales y provinciales, autopistas y accesos a destinos turísticos, en coordinación con provincias y municipios.
La alcoholemia positiva más alta detectada tuvo lugar en la provincia de Buenos Aires, sobre la Ruta Provincial 11, en el kilómetro 334.
En ese operativo los agentes observaron a un conductor realizando maniobras temerarias; al interceptarlo constataron que estaba en estado de ebriedad y que en el vehículo viajaban dos menores.
Ante la situación se solicitó apoyo policial y, después de varios intentos, se pudo realizar la prueba de alcoholemia, que arrojó 2,88 g/l de alcohol en sangre, un nivel extremadamente elevado.


