6 de febrero de 2026
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CGT define plan de lucha contra la reforma laboral en el Senado

El Consejo Directivo se reúne este viernes en la sede de Azopardo para decidir si convoca a una movilización durante el debate legislativo o a un paro nacional.

La histórica sede de la Confederación General del Trabajo (CGT), en la calle Azopardo, será el lugar de una reunión clave este viernes a las 11. Allí el Consejo Directivo evaluará cómo responder ante el inminente tratamiento en el Senado de la reforma laboral promovida por el Gobierno nacional.

La convocatoria fue declarada de urgencia y el objetivo central es definir un plan de acción. Las alternativas van desde una movilización masiva el día del debate hasta la convocatoria de un paro general si no prosperan las negociaciones políticas en curso.

Dentro de la CGT conviven posturas distintas. El sector llamado dialoguista —integrado por los denominados “Gordos” e “Independientes”, con figuras como Héctor Daer (Sanidad) y Gerardo Martínez (UOCRA)— apuesta a continuar las gestiones políticas con gobernadores y senadores para introducir modificaciones que mitiguen el impacto del proyecto sobre derechos laborales y la negociación colectiva.

En sentido contrario, el ala más combativa, liderada por Pablo Moyano y respaldada por gremios del transporte y por las dos vertientes de la CTA, exige una respuesta inmediata en la calle. Para este sector, la vía parlamentaria está agotada y el proyecto oficial constituye un avance sobre conquistas históricas del movimiento obrero.

Un debate atravesado por la memoria sindical

La posibilidad de un paro general remite a antecedentes que siguen presentes en la memoria sindical argentina. En 2000, durante el debate de la llamada Ley Banelco, las huelgas impulsadas por una CGT disidente contribuyeron a debilitar la posición del gobierno de Fernando de la Rúa.

En diciembre de 2017, bajo la presidencia de Mauricio Macri, las iniciativas para avanzar con una reforma laboral, tras la reforma previsional, desataron masivas movilizaciones, enfrentamientos frente al Congreso y paros nacionales que terminaron por frenar el avance del proyecto oficial.

Más recientemente, en enero de 2024 la CGT convocó a un paro general a apenas 45 días del inicio de la gestión actual, una de las respuestas sindicales más rápidas desde el retorno de la democracia.

Expectativa y tensión política

La resolución del Consejo Directivo dependerá en buena medida del apoyo de los bloques provinciales en la Cámara Alta. Aunque se realizaron gestiones con gobernadores peronistas, el respaldo no se presenta homogéneo, lo que genera incertidumbre sobre el margen real de negociación.

Si la CGT decide una medida de fuerza contundente, el conflicto sindical volverá a colocarse en el centro de la agenda política, no solo como una disputa gremial sino como un elemento determinante en el equilibrio de fuerzas frente a las reformas estructurales impulsadas por el oficialismo.

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