El jefe de gabinete del primer ministro británico, Keir Starmer, presentó su renuncia este domingo en medio del escándalo por el nombramiento de Peter Mandelson como embajador del Reino Unido en Estados Unidos, pese a las vínculos de Mandelson con Jeffrey Epstein, el financiero estadounidense condenado por abuso sexual de menores.
Morgan McSweeney declaró que acepta la responsabilidad por haber recomendado a Starmer el nombramiento de Mandelson, de 72 años, para el principal puesto diplomático británico en 2024.
McSweeney afirmó que la decisión de designar a Mandelson fue un error que ha perjudicado al partido, al país y la confianza en la política, y asumió toda la responsabilidad por su consejo.
Starmer afronta una fuerte presión política después de que documentos publicados recientemente, parte de un gran archivo de Epstein hecho público en Estados Unidos, sugirieran que Mandelson pudo haber compartido con Epstein información sensible sobre los mercados cuando era secretario de empresa durante la crisis financiera de 2008.
El gobierno de Starmer anunció que dará a conocer sus propios correos y otros documentos relacionados con el nombramiento de Mandelson, que según las autoridades demostrarían que Mandelson engañó en el proceso de evaluación.
Mandelson, exministro de gabinete y figura veterana del gobernante Partido Laborista, no ha sido detenido ni imputado por delitos.
El primer ministro pidió disculpas esta semana por “haberse fiado de las mentiras” de Mandelson y afirmó que, al evaluar a Mandelson para el cargo diplomático, no conocían la magnitud de su relación con Epstein.
Varios legisladores han exigido ya la dimisión de Starmer por el manejo del caso.
Kemi Badenoch, líder del Partido Conservador, afirmó que Keir Starmer debe asumir la responsabilidad de sus “terribles decisiones”.
La Policía Metropolitana registró el viernes la residencia de Mandelson en Londres y otra propiedad vinculada a él; las autoridades indicaron que la investigación es compleja y requerirá una cantidad significativa de recolección y análisis de pruebas adicionales.
La pesquisa policial en el Reino Unido se centra en una posible mala conducta en el ejercicio del cargo público; no hay acusaciones de delitos sexuales contra Mandelson.
Starmer apartó a Mandelson del puesto de embajador en septiembre tras revelaciones previas sobre sus lazos con Epstein, pero los críticos sostienen que los correos publicados recientemente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos plantean dudas graves sobre el criterio de Starmer desde el inicio.
Las nuevas filtraciones incluyen documentos que apuntan a que Mandelson compartió información gubernamental sensible con Epstein tras la crisis de 2008 y registros de pagos por 75.000 dólares en 2003 y 2004 desde cuentas de Epstein a cuentas vinculadas a Mandelson o a su esposo, Reinaldo Avila da Silva.
Antes de este episodio, Mandelson había dimitido en dos ocasiones de altos cargos gubernamentales por escándalos relacionados con el dinero o la ética.
(con información de AP)

