El mercado granario argentino comenzó febrero con niveles de existencias comerciales récord desde 2015. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, los stocks físicos en manos de acopios, industrias y exportadores sumaron 34,4 millones de toneladas, impulsados por una cosecha de trigo excepcional y una destacada producción de girasol. Además, hay granos en poder de los productores que no figuran en las estadísticas oficiales.
Este panorama se presenta antes del ingreso de la nueva cosecha gruesa y en un contexto en que la campaña de maíz 2024/25 no alcanzó el ritmo esperado. A un mes del cierre comercial se han comprometido 35 millones de toneladas, 8 millones menos que en la misma fecha del año pasado, y el avance relativo está 19 puntos porcentuales por debajo del promedio de los últimos cinco años.
De cara a la campaña 2025/26, el maíz podría alcanzar un volumen histórico si las condiciones climáticas acompañan. La Guía Estratégica para el Agro proyecta una producción de 62 millones de toneladas que, sumada a un stock inicial estimado en 6,5 millones, elevaría la oferta total a casi 69 millones de toneladas. Ese volumen representaría un aumento interanual del 28% y ubicaría la relación stock/consumo en 14,8%, un nivel que podría moderar subas de precios.
No obstante, la incertidumbre climática persiste. Las altas temperaturas y la falta de lluvias en la zona núcleo ya recortaron el potencial del maíz temprano y generan preocupación sobre el maíz tardío. Esa incertidumbre sostuvo las cotizaciones locales, que mostraron una leve recuperación y empujaron al alza la curva de futuros, ampliando la prima del maíz argentino respecto a Chicago.
En el ámbito internacional, la competitividad del maíz argentino es determinante. Con gran parte del saldo exportable de Estados Unidos ya comprometido y una oferta limitada desde Ucrania, el maíz argentino se posiciona como la alternativa más atractiva en varios destinos, especialmente en Asia y parte del norte de África. Eso explica el fuerte ritmo de ventas anticipadas de la campaña 2025/26, que ya acumula 6 millones de toneladas comprometidas, el mayor volumen para esta época en al menos 15 años.
Mientras tanto, el complejo sojero registra un rally en Chicago: el aceite de soja alcanzó máximos de ocho meses y arrastró al poroto y a la harina. El impulso provino de la propuesta de renovar incentivos a los biocombustibles en Estados Unidos y de las declaraciones del presidente Donald Trump sobre mayores compras chinas de soja estadounidense. La BCR señala que la combinación de demanda energética y señales geopolíticas brindó un fuerte respaldo a los precios internacionales en un mercado global de granos muy sensible a las noticias.

