16 de febrero de 2026
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Romances laborales: riesgos para la carrera profesional

Las relaciones sentimentales en el entorno laboral son más frecuentes de lo que suele reconocerse y, aunque comunes, conllevan riesgos profesionales que muchas veces pasan desapercibidos y pueden afectar la carrera.

Encuestas citadas por Forbes indican que la mayoría de los empleados ha presenciado o vivido este tipo de situaciones, y que sus consecuencias pueden traspasar lo privado: sanciones, despidos y daños a la reputación profesional.

A pesar de ello, es habitual que quienes contemplan una relación con un compañero subestimen los riesgos menos visibles asociados a esa decisión.

Según cifras analizadas por Forbes, el 79% de los empleados afirmó haber mantenido un vínculo sentimental de largo plazo con un colega y el 15% indicó haberlo repetido en más de una ocasión.

Otros estudios señalan que el 39% ha salido con un compañero y que el 53% ha sentido atracción por alguien del mismo entorno laboral.

Estos datos reflejan la normalización de los romances en el trabajo, pero también ponen de manifiesto la complejidad y los desafíos que plantean.

La digitalización y el auge del trabajo remoto han cambiado la dinámica de las relaciones profesionales.

Lejos de reducir la probabilidad de iniciar una relación, el estudio citado por Forbes muestra que el 86% de los encuestados considera que trabajar fuera de la oficina facilita establecer vínculos personales.

El uso de herramientas de comunicación internas, la interacción en espacios privados y el aumento de conversaciones informales tienden a difuminar los límites entre lo profesional y lo personal, promoviendo la cercanía emocional.

Entre los peligros menos valorados figuran las motivaciones ocultas: el análisis de Forbes indica que el 91% ha coqueteado con un fin profesional o para obtener trato preferencial.

Además, el 69% señaló haber observado casos de favoritismo o beneficios indebidos vinculados a relaciones en el trabajo.

El manejo de herramientas digitales introduce un riesgo adicional. Según Forbes, el 79% de quienes tuvieron una relación laboral admitió haber enviado por error un mensaje sentimental a la persona equivocada, y el 16% fue testigo de situaciones similares con otros compañeros.

Un mensaje enviado por error puede dar lugar a rumores, malentendidos y un daño reputacional significativo para los involucrados y para el equipo en general.

El impacto en la trayectoria profesional puede ser importante y no se limita a la incomodidad tras una ruptura: el 28% reconoció que la relación provocó distracciones y afectó su desempeño.

Casi uno de cada cinco declaró consecuencias negativas directas, como pérdida de oportunidades o exclusión de procesos de ascenso, según destaca Forbes.

Cuando la relación involucra a un supervisor o a un subordinado, aumentan las probabilidades de sanciones por incumplimiento de políticas internas: el 29% afirmó que terminó renunciando y el 22% que fue despedido por este motivo.

Además, intentar ocultar una relación laboral suele ser insostenible. Las encuestas muestran que el 82% intentó mantenerla en secreto, pero mensajes accidentales o la atención de los colegas tienden a hacerla visible.

El interés de terceros en detectar posibles casos de trato preferencial también dificulta que una relación permanezca oculta.

Un alto nivel jerárquico tampoco garantiza protección frente a efectos adversos: investigaciones académicas citadas por Forbes indican que los directivos tienen más probabilidades de iniciar relaciones en el entorno laboral, pero no están exentos de consecuencias.

En la última década, al menos diez altos directivos, incluidos varios consejeros delegados, han perdido su puesto por vínculos personales con colegas; los casos que implican a figuras de alto rango suelen tener mayor repercusión y acarrear sanciones inmediatas.

Antes de transformar una relación profesional en sentimental, conviene tener presente que esos vínculos pueden dejar secuelas en la carrera de formas difíciles de prever y aún más complicadas de revertir.

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