El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que las fuerzas estadounidenses mantienen una ofensiva contra la Armada iraní en el marco del conflicto en Medio Oriente, y que el jueves atacaron un portaaviones de la república islámica.
Según un comunicado difundido en redes sociales, un portaaviones iraní, de “tamaño comparable” a los de la Segunda Guerra Mundial, “fue alcanzado” y quedó “en llamas”. Hasta el momento no se ha identificado de manera pública el buque al que se hace referencia.
Horas antes, el funcionario Pete Hegseth aseguró que Estados Unidos tiene la capacidad de sostener la campaña militar el tiempo que considere necesario y negó que exista un riesgo de agotamiento de su arsenal.
“No nos faltan municiones. Nuestras reservas de armas defensivas y ofensivas nos permiten sostener esta campaña mientras sea necesario”, afirmó Hegseth durante una rueda de prensa en el CENTCOM en Tampa, Florida, acompañado por el almirante Brad Cooper, encargado de las operaciones estadounidenses en Medio Oriente.
Hegseth advirtió que sería “un grave error de cálculo” por parte de Teherán pensar que Estados Unidos no podría mantener el ritmo de los ataques aéreos. “Apenas hemos empezado a luchar”, declaró, y añadió que la voluntad de Washington es “férrea” y que Estados Unidos controla el cronograma de la operación.
Estas declaraciones respondieron a informes de medios estadounidenses sobre el rápido consumo de municiones avanzadas, como misiles Tomahawk e interceptores Patriot PAC-3, en los primeros días de la operación denominada “Furia Épica”, lanzada junto a Israel el 28 de febrero.
El presidente Donald Trump había señalado en redes sociales que Estados Unidos dispone de un suministro casi “ilimitado” de municiones de grado medio y alto, aunque reconoció que las reservas de armamento de alta tecnología “no están donde queremos que estén”.
Hegseth destacó que las reservas de armas de precisión avanzadas permanecen “extremadamente sólidas” y explicó que el Pentágono ha comenzado a transitar hacia el uso de bombas guiadas por GPS de 500, 1.000 y 2.000 libras, opciones más económicas y abundantes tras la degradación de las defensas aéreas iraníes.
La Marina iraní se ha convertido en uno de los objetivos principales de la ofensiva liderada por Estados Unidos. El almirante Cooper confirmó que las fuerzas estadounidenses han hundido o destruido más de 30 embarcaciones iraníes.
“Estamos derribando drones de 100.000 dólares con armas de 10.000 dólares”, subrayó Cooper al señalar la ventaja económica de la nueva tecnología. Los drones LUCAS, fabricados por SpektreWorks en Arizona a un costo aproximado de 35.000 dólares por unidad, fueron desplegados por primera vez en combate durante la actual operación.
Hegseth acusó a Teherán de “difundir mentiras” e “inflar” las cifras de víctimas civiles para “convencer a su propia población de que están teniendo éxito”. Asimismo, rindió homenaje a los seis reservistas estadounidenses que murieron el domingo en un ataque con drones en Kuwait.
EE. UU. afirma haber hundido el buque de guerra iraní Iris Dena
Hegseth informó el jueves por la mañana que un torpedo lanzado desde un submarino estadounidense hundió un buque de guerra iraní en aguas internacionales, describiendo el hecho como el primer ataque naval directo de este tipo por parte de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial.
“Un submarino estadounidense hundió un buque de guerra iraní que creía estar a salvo en aguas internacionales”, señaló Hegseth en una rueda de prensa en el Pentágono. “Fue hundido por un torpedo”, añadió.
A cuatro días del inicio de las hostilidades contra Irán, Hegseth afirmó que Estados Unidos se encuentra “ganando de manera contundente, devastadora y sin piedad”. También anunció la próxima utilización de bombas de gravedad de precisión, de las cuales, según dijo, el país dispone de un arsenal “casi ilimitado”.

