25 de marzo de 2026
Buenos Aires, 24 C

Policía baleado en Ezeiza durante robo de su moto

El policía fue trasladado desde Ezeiza en helicóptero al Hospital Churruca.

El hecho se produjo sobre la calle Constitución, a la altura de Paraguay. Según fuentes policiales, la víctima era un efectivo policial que se encontraba franco de servicio y circulaba en una moto Honda GLH de color rojo. En ese momento fue abordado por dos delincuentes armados que se desplazaban en una Honda Tornado, también roja. En el desarrollo del asalto, los atacantes le efectuaron disparos y le sustrajeron la motocicleta.

La investigación continuó hasta que se obtuvo una pista sobre la posible ubicación de uno de los acusados: se detectó que esta persona se encontraba en Francia y tenía previsto viajar a la Argentina. Con esa información, la División Asuntos Internacionales del Departamento Interpol de la Policía Federal organizó un operativo en el aeropuerto con el objetivo de interceptar al sospechoso durante su arribo.

La detención se llevó a cabo dentro del avión, antes de que descendieran todos los pasajeros. Los efectivos lo identificaron en su asiento y procedieron al arresto sin que el sospechoso abandonara la aeronave. En el procedimiento participaron, además de la Policía Federal, organismos internacionales y nacionales: oficinas de Interpol de distintos países, la Dirección Nacional de Migraciones y la Policía de Seguridad Aeroportuaria colaboraron en las tareas de coordinación y control.

El accionar conjunto permitió actuar en el punto crítico del tránsito internacional —el avión— donde se pudo asegurar la custodia del detenido y evitar la posible fuga o la alteración de pruebas. La intervención en un entorno aeroportuario suele requerir la cooperación entre distintas jurisdicciones y agencias, tanto por cuestiones operativas como por los controles migratorios y la aplicación de órdenes de detención internacionales.

A partir de la detención, las autoridades continuaron con las diligencias propias del caso, que habitualmente incluyen la identificación formal del acusado, la notificación de cargos según corresponda y los trámites judiciales y migratorios pertinentes para resolver su situación legal. La coordinación entre Interpol, las fuerzas de seguridad nacionales y la Dirección de Migraciones fue clave para ejecutar el operativo en el momento oportuno, basándose en la información sobre el itinerario del sospechoso.

El episodio refleja la confluencia de un delito cometido en la vía pública —el asalto y el ataque al efectivo— y la investigación transnacional que permitió localizar y detener a un sospechoso antes de su ingreso al país. Las autoridades continuarán con las actuaciones judiciales y administrativas de rigor para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.

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