5 de febrero de 2026
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Jefe narco acusado de balear el supermercado de los Roccuzzo, ahora juzgado por dos asesinatos

Pablo Nicolás Camino (31), preso y reconocido como jefe de una célula que operó para la banda Los Monos en la zona oeste de Rosario, comenzó esta semana un juicio en esa ciudad por el secuestro y asesinato de dos hermanas que habían integrado su organización el 19 de julio de 2022. Por esos hechos la Fiscalía solicitó prisión perpetua.

Camino es señalado como un importante jefe narco y acumula una pena unificada de 40 años de prisión por distintos delitos. Además enfrenta imputaciones graves que incluyen cinco homicidios, robos y 18 balaceras. Entre las investigaciones figura el ataque al supermercado de la familia de Antonela Roccuzzo, esposa del futbolista Lionel Messi.

Detenido desde hace aproximadamente diez años, Camino estuvo alojado en varias unidades penitenciarias y, según la Fiscalía, aumentó notablemente su actividad criminal entre 2020 y 2023, período en el que se produjeron los hechos más relevantes que se le atribuyen.

La acusación sostiene que, mientras estaba en la cárcel de Coronda en 2022, instigó la ejecución de Estefanía (25) y Marianela (28) Gorosito. Ambas fueron encontradas con múltiples impactos de bala en un terreno descampado en el límite entre Rosario y la localidad de Pérez.

Según la teoría fiscal presentada en el juicio, el plan criminal se originó cuando Marianela decidió terminar una relación sentimental con el presunto jefe. Desde la prisión, Camino le exigió que desalojara una vivienda que, según la acusación, le había entregado; ante la negativa ordenó un ataque contra el domicilio y luego reclamó el pago de una supuesta deuda.

Los fiscales sostienen que las hermanas fueron citadas bajo engaño en la zona de Chubut y Garzón, en el noroeste de Rosario. Allí habrían sido forzadas a subir a un vehículo C3 gris escoltado por otro auto, despojadas de joyas y teléfonos, y luego baleadas; posteriormente fueron trasladadas al lugar donde fueron ultimadas.

En Coronda, Camino estaba alojado en el pabellón destinado a internos de alto perfil. Tras discutir con dos guardiacárceles, se le atribuye haber ordenado un ataque a la oficina de Asuntos Penitenciarios: el 10 de mayo de 2022 un tirador en moto disparó contra la dependencia situada en Alsina y Pellegrini y dejó una nota con tono mafioso.

Un mes después, el 20 de junio de 2022, a través de una cuenta de Facebook vinculada a un miembro de su organización, se enviaron a otro agente penitenciario datos e imágenes de su vida privada y de familiares junto a un mensaje intimidatorio que lo amenazaba por su trato hacia un dirigente del grupo.

Camino fue condenado por la balacera a la oficina provincial y por las amenazas al personal penitenciario en una causa instruida por el fiscal Pablo Socca. También fue condenado como jefe de la célula de Los Monos que actuó principalmente en los barrios Godoy, Villanueva y Bajo Cullen, donde entre 2020 y años siguientes cometió usurpaciones, robos, balaceras y amenazas; por esos delitos recibió 16 años de prisión en esa causa.

Posteriormente fue trasladado al penal federal de Rawson, donde, según las investigaciones, continuó ejerciendo y hasta amplió su liderazgo criminal. En ese penal coincidió con otros detenidos vinculados a Los Monos, como Leandro “Gordo” Vilches y Rodolfo Héctor “Eri” Masini.

Desde Rawson, según publicaciones judiciales, Camino, Masini y Vilches protagonizaron un enfrentamiento violento por una supuesta deuda vinculada a un cargamento de cocaína contra otra facción de Los Monos alojada en el penal de Ezeiza, donde se encontraban Leandro “Pollo” Vinardi, Carlos Damián “Toro” Escobar y Cristian Nicolás “Pupito” Avalle.

La disputa se originó dentro de los penales, pero sus consecuencias se reflejaron en la vía pública en Rosario y Villa Gobernador Gálvez. Desde noviembre de 2022 se registraron ataques incendiarios y balaceras contra dependencias públicas y sindicatos, acciones que habrían servido para transmitir mensajes entre ambas facciones. Esos episodios están en etapa investigativa y resta definir instancias procesales y fechas de juicio oral para algunos de ellos.

La violencia se intensificó el 1 de febrero de 2023: en pocas horas balearon la subcomisaría 26a de Villa Gobernador Gálvez —donde dejaron una nota dirigida a presos de Ezeiza— y, en la misma jornada, secuestraron al músico Lorenzo “Jimi” Altamirano cuando salía de ensayar en la zona oeste; más tarde fue ejecutado con varios disparos a metros del estadio Coloso Marcelo Bielsa.

Los fiscales plantearon la hipótesis de que el homicidio de Altamirano habría sido cometido con el propósito de dejar un mensaje visible en el cuerpo de la víctima para los reclusos del penal de Ezeiza.

En la investigación también se atribuye a Camino la autoría de otro homicidio ocurrido el 20 de febrero de 2023 en Pasaje 1.752 al 2000, y el asesinato de Pablo Sebastián Latorre al día siguiente, cometido en un velorio en una cochería de Teniente Agneta al 1700. Según la causa, en ambos episodios el objetivo real habría sido la muerte del hijo de una persona identificada como Maturano.

En el legajo fiscal se le imputan además instigación de múltiples balaceras, entre ellas ataques a un carrito de comidas rápidas y al supermercado Único, de la familia Roccuzzo. El Ministerio Público de la Acusación señaló que esos atentados se realizaron con la misma pistola calibre 9 mm.

Para la Justicia provincial, la finalidad de esos hechos era provocar conmoción social con el objetivo de endurecer las condiciones de encierro de facciones rivales dentro del esquema de la organización criminal.

Tras la última ola de violencia, el interno fue trasladado al penal federal de Marcos Paz, desde donde continúa el proceso judicial por el doble femicidio que se juzga en Rosario.

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