6 de febrero de 2026
Buenos Aires, 24 C

Dinamarca estudia reclasificar la gastronomía como arte

Dinamarca plantea reclasificar la gastronomía como arte, lo que ha abierto un debate internacional sobre el estatus cultural de la cocina.

El ministro de Cultura, Jakob Engel-Schmidt, anunció en el simposio Convergence en Copenhague el inicio de un procedimiento oficial para evaluar si la gastronomía debe recibir el mismo reconocimiento legal y acceso a financiación que disciplinas como la pintura, el ballet o la escultura.

Según GlobeNewswire, la iniciativa busca reconocer la gastronomía como una forma de expresión artística y no únicamente como una actividad alimentaria o una artesanía.

El Ministerio de Cultura reunirá a un panel de expertos para revisar el estatus actual de la cocina, que en la legislación danesa figura tradicionalmente como artesanía.

Si la propuesta prospera, chefs de alto perfil podrían optar a subvenciones públicas y a fondos privados que hasta ahora se destinan a las bellas artes, lo que alteraría la posición de la gastronomía en la vida cultural del país.

Engel-Schmidt declaró a Broadcast: “Cuando la gastronomía alcanza su máxima expresión, va más allá de la comida: es arte. Dinamarca posee una gastronomía de primer nivel; por eso tiene sentido estudiar si podemos reconocerla como una forma de arte”.

La noticia generó respuestas diversas en el ámbito artístico danés. La pintora Maria Torp apoyó la idea de respaldar a cocineros con vocación artística, aunque advirtió sobre el riesgo de que se desplacen recursos destinados a las artes tradicionales.

La iniciativa responde a una transformación profunda de la cultura culinaria danesa: en décadas recientes Dinamarca pasó de una dieta basada en arenque y pan de centeno a convertirse en un referente internacional gracias al movimiento de la nueva cocina nórdica.

El país acumula la mayor cantidad de estrellas Michelin de la región y acogerá nuevamente la ceremonia de los premios Michelin 2026 en los Jardines de Tivoli.

Rasmus Munk, chef y propietario de Alchemist en Copenhague, es uno de los promotores más visibles. Sostiene que el reconocimiento oficial permitiría a los cocineros desarrollar su creatividad sin la presión operativa cotidiana.

Alchemist se distingue por unir gastronomía con arte conceptual y crítica social, como en un plato que emplea mandíbula de bacalao y piel translúcida para aludir a la contaminación marina.

El debate trasciende Dinamarca: chefs internacionales como Massimo Bottura (Italia), Rodolfo Guzmán (Chile) y Dominique Crenn (EE. UU.) han defendido la dimensión artística de su trabajo.

Otros cocineros, entre ellos el fallecido Joël Robuchon y Thomas Keller, se han definido más como artesanos, priorizando la técnica sobre la interpretación artística.

El chef Aitor Zabala, al frente de Somni en Los Ángeles, escribió en un correo reproducido por The New York Times: “La cocina y el arte comparten herramientas —emoción, intención, experiencia—, pero me cuesta verme a mí mismo como artista. Nunca he trabajado con la idea de ‘hacer arte’ en mente”.

En las artes visuales también existen precedentes del uso de la gastronomía como medio artístico.

Desde los futuristas italianos hasta el artista contemporáneo Rirkrit Tiravanija, varios creadores han empleado la comida como forma de expresión.

La invitación a Ferran Adrià para participar en la Documenta de 2007 generó críticas, como las del crítico australiano Robert Hughes, que advirtió sobre una posible banalización del arte al incluir a chefs en exposiciones.

La curadora Ruth Noack defendió la decisión, señalando que Adrià “hacía comida que transgredía la frontera de lo que podemos ingerir cómodamente con nuestros sentidos”.

El crítico y curador danés Mathias Kryger, colaborador del diario Politiken, ha mostrado escepticismo. Afirma que, aunque algunos artistas usan la comida como material, eso no equivale a un cocinero que prepara platos para ser consumidos.

Según Kryger, el arte exige una base teórica y un conocimiento histórico que va más allá de la mera preparación de alimentos.

Mientras el Parlamento estudia la propuesta, la comunidad internacional observa si Dinamarca incluirá la gastronomía entre las artes oficialmente reconocidas.

Si se aprobara, el país reforzaría su liderazgo culinario internacional y reconfiguraría la relación entre cocina, creatividad y cultura.

Artículo anterior

Presidente israelí hará primera visita a Australia tras atentado en Bondi Beach

Artículo siguiente

Trump respalda a la primera ministra japonesa antes de elecciones

Continuar leyendo

Últimas noticias