11 de febrero de 2026
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Parásito detectado en lagos recreativos de tres estados de EEUU afecta a perros

Investigadores confirmaron la presencia de un parásito capaz de causar enfermedades graves en perros en áreas silvestres cercanas a Lake Mead y Lake Mohave durante un estudio realizado entre 2024 y 2026. Este hallazgo preocupa especialmente a las mascotas que tienen acceso a agua dulce en zonas donde confluyen fauna silvestre y ríos principales. Las autoridades ambientales y sanitarias subrayan la necesidad de vigilancia tras la expansión de Heterobilharzia americana fuera de su rango histórico y han emitido recomendaciones para el cuidado de animales en áreas recreativas de Nevada, Arizona y California.

Según Newsweek y el National Park Service (NPS), los investigadores encontraron huevos del parásito en heces de mapache, lo que indica circulación activa entre la fauna local. El muestreo se realizó en 28 puntos de los lagos e incluyó más de 1.300 caracoles de agua dulce, considerados hospedadores intermediarios. Aunque los caracoles muestreados fueron escasos y no se detectaron ejemplares infectados, la presencia de huevos en mamíferos silvestres evidencia la persistencia del agente en el ambiente. El monitoreo, dirigido por la ecóloga acuática Riley Rackliffe en colaboración con la University of California, Riverside, refuerza la vigilancia para prevenir posibles casos en mascotas.

Heterobilharzia americana solía encontrarse principalmente en la Costa del Golfo y el sur de Estados Unidos, pero en años recientes se ha documentado su avance hacia el oeste tras casos clínicos en perros expuestos al río Colorado, según reportes del Department of Public Health del condado de Los Ángeles y estudios del National Institutes of Health (NIH). Ese desplazamiento ha motivado un fortalecimiento de los controles y las recomendaciones veterinarias en la región.

¿Qué es Heterobilharzia americana y cómo afecta a los perros?

Heterobilharzia americana es un trematodo que causa esquistosomiasis canina, enfermedad que puede manifestarse con diarrea sanguinolenta, pérdida de peso, fatiga y lesiones en órganos internos, según el Companion Animal Parasite Council. La infección ocurre cuando las larvas del parásito penetran la piel de los perros durante el contacto con agua dulce contaminada.

El ciclo de vida del parásito incluye caracoles acuáticos como hospedadores intermediarios; éstos liberan larvas que pueden infectar a los perros que nadan o beben en aguas contaminadas. En humanos, la exposición puede provocar una irritación cutánea leve conocida como “swimmer’s itch”, mientras que infecciones graves en personas no se han documentado en Estados Unidos, según los Centers for Disease Control and Prevention (CDC).

¿Dónde se detectó el parásito en Lake Mead y Lake Mohave?

Entre 2024 y 2026, el equipo de Riley Rackliffe del NPS analizó más de 1.300 caracoles y múltiples muestras de heces de mapache en 28 puntos de Lake Mead y Lake Mohave. Informes como el de Nevada Current indican que se hallaron huevos del parásito en la mayoría de las muestras fecales de mapache, lo que confirma la circulación del agente en la fauna local.

No obstante, los investigadores no encontraron caracoles infectados en los lagos, a pesar de identificar tres especies de moluscos capaces de actuar como hospedadores. Estas especies eran poco frecuentes y se concentraron en zonas de vegetación acuática densa, especialmente en el delta del río Virgin y tramos ribereños de Lake Mohave. Según el NPS, la escasez de caracoles reduce, por ahora, el riesgo de transmisión directa a perros en áreas lacustres.

¿Cuántos casos se han confirmado en la región y cuál es el riesgo actual?

El Department of Public Health del condado de Los Ángeles reportó al menos once perros diagnosticados con esquistosomiasis canina tras contacto con el río Colorado, en la zona de Blythe, California, entre 2018 y 2023. En esos casos se confirmó la infección mediante PCR fecal y, en algunos, por biopsia hepática. La expansión del parásito fuera de su área tradicional motivó alertas veterinarias y un aumento de la vigilancia epidemiológica en estados del suroeste.

Hasta ahora, y según declaraciones de Riley Rackliffe al Nevada Current, no se han reportado perros infectados vinculados a la zona Lake Mead–Las Vegas. Rackliffe señaló que, aunque no se puede descartar totalmente la existencia de casos no detectados, la ausencia de informes sugiere una tasa de infección baja en esa área.

¿Cuáles son los síntomas y el diagnóstico de la esquistosomiasis canina?

Los perros infectados pueden presentar vómitos, diarrea con sangre, pérdida de peso, letargo y, en casos graves, daño hepático o renal. El diagnóstico requiere pruebas específicas, como PCR en muestras fecales, y en algunos casos análisis histopatológicos de tejidos, según el NIH y el Companion Animal Parasite Council.

Los veterinarios de la región han sido instruidos para considerar la esquistosomiasis como diagnóstico diferencial en perros con síntomas gastrointestinales y antecedentes de exposición a agua dulce. La transmisión no ocurre entre animales domésticos, sino por contacto con ambientes acuáticos contaminados.

¿Qué medidas recomiendan las autoridades para prevenir nuevos casos?

El NPS y el Department of Public Health del condado de Los Ángeles recomiendan evitar que los perros naden o beban en áreas donde se detecten caracoles acuáticos o vegetación emergente, especialmente en riberas de ríos y lagos. Se ha intensificado la vigilancia ambiental en la cuenca del río Colorado para detectar tempranamente la presencia del parásito en fauna y moluscos.

La educación a propietarios de mascotas y la comunicación oportuna de síntomas sospechosos a los veterinarios son las principales medidas de prevención. Por el momento no se han impuesto restricciones al acceso de mascotas a las zonas recreativas de Lake Mead y Lake Mohave, aunque se mantienen recomendaciones de precaución en áreas ribereñas.

¿Cómo impacta el hallazgo en la gestión ambiental y veterinaria?

El descubrimiento de huevos de Heterobilharzia americana en fauna silvestre cerca de Lake Mead y Lake Mohave obliga a reforzar la vigilancia sanitaria y las campañas informativas dirigidas a dueños de mascotas. Las autoridades planean continuar con monitoreos ambientales y estudios epidemiológicos para detectar cambios en el riesgo y responder a posibles brotes.

El NPS y la University of California, Riverside mantienen su colaboración en los análisis de campo, mientras el Department of Public Health del condado de Los Ángeles actualiza alertas veterinarias y protocolos diagnósticos según sea necesario. La situación se sigue monitoreando en tiempo real y, hasta ahora, no se ha restringido el acceso público a los lagos.

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