Hace unos 16 años Óscar se jubiló, pero la prestación no fue suficiente para cubrir sus gastos. La combinación de inflación y la disminución de ingresos lo obligó a seguir trabajando; desde entonces continuó recorriendo las calles vendiendo manzanas, aunque con el paso del tiempo fue reduciendo las distancias que recorría para cuidar su salud y sus fuerzas.
La situación de Óscar cambió a partir de la difusión de su caso en redes sociales impulsada por un vecino de Lanús, Ulises. Ese gesto abrió la puerta a una respuesta comunitaria que superó sus expectativas: muchas personas colaboraron con donaciones de dinero y alimentos, y otras acercaron mercadería directamente a su domicilio. La repercusión fue tan grande que llegaron a solicitar que no enviaran más transferencias a una cuenta específica, porque el banco había comenzado a bloquear movimientos por la cantidad de operaciones recibidas.
Gracias a esa ayuda, Óscar pudo saldar una deuda bancaria que superaba el millón de pesos y que arrastraba desde hacía más de un año y medio. Contó que ahora está “sin deuda” y que pagar ese pasivo le devolvió tranquilidad luego de un período que describió como muy difícil. Además de la cancelación del préstamo, la recepción de alimentos y otros apoyos le permitió estabilizar su situación cotidiana.
Óscar declaró que no esperaba semejante repercusión ni imaginarse recibir tanto respaldo. Emocionado, agradeció a cada persona que colaboró y destacó especialmente el papel de Ulises por haber compartido su historia y motivado la cadena de ayuda. A pesar de las dificultades previas, mantiene su trabajo vendiendo manzanas; la diferencia es que ahora lo hace con una carga menos y con mayor calma.
El caso de Óscar muestra cómo la difusión en redes y la solidaridad vecinal pueden impactar de manera directa en la vida de personas en situación de vulnerabilidad. Más allá del alivio financiero inmediato, la ayuda le otorgó a Óscar un respiro para reorganizar su economía y afrontar el futuro con menos presión. Él mismo aseguró no olvidar el apoyo recibido y continúa con su rutina de venta ambulante, agradecido por la posibilidad de seguir adelante sin la deuda que lo agobiaba.

