Tras más de una década de demoras y contratiempos, Astaná, Kazajistán, inauguró su sistema de tren ligero automático (LRT), informó Euronews. La línea tiene 22,4 kilómetros y conecta puntos clave como el aeropuerto internacional, la estación central Nurly Zhol y el centro urbano. El servicio, con trenes de superficie sin conductor, representa un avance en la modernización del transporte público y busca facilitar la movilidad de residentes y visitantes.
Los trenes fueron diseñados para soportar el clima extremo de la región, donde las temperaturas invernales son muy bajas. Cada composición puede transportar hasta 600 pasajeros y dispone de sistemas automatizados de control y seguridad. El recorrido incluye 18 estaciones —11 a nivel de superficie y 7 elevadas— y enlaza zonas residenciales, comerciales y lugares de interés turístico.
Un proceso marcado por pausas, reactivaciones e inversión millonaria
Según The Astana Times, el proyecto se planteó por primera vez en la década de 2000 y las obras comenzaron formalmente en 2017. Los trabajos se detuvieron en 2019 por problemas financieros y administrativos, lo que mantuvo la construcción paralizada durante varios años.
La reactivación en 2023 permitió completar el sistema, con una inversión aproximada de 1.800 millones de dólares. El alcalde Zhenis Kassymbek señaló que la prioridad fue asegurar la calidad y la seguridad del servicio antes de su apertura.
Funcionamiento y expectativas de uso
El LRT operará diariamente entre las 6:00 y las 23:00, con una tarifa básica de 200 tenge (unos USD 0,43). El horario busca cubrir la demanda de la población a lo largo del día.
Las autoridades indican que las tarjetas de transporte ya están disponibles y que los trenes de cuatro vagones circularán a intervalos regulares. El trazado comunica el aeropuerto, la avenida Kabanbay Batyr, el Jardín Botánico, el centro comercial Abu Dhabi Plaza, el Museo Nacional y la terminal Nurly Zhol, entre otros puntos relevantes.
Según Tengri News, el sistema pasó por rigurosas pruebas técnicas, incluyendo ensayos a baja velocidad, comprobaciones de los sistemas de seguridad y simulacros de protocolos de emergencia, con el objetivo de garantizar la fiabilidad de la infraestructura y de los trenes automáticos en condiciones adversas.
Una apuesta por la movilidad urbana y la sustentabilidad
En una primera etapa, las autoridades esperan que el LRT transporte entre 25.000 y 45.000 pasajeros diarios. El proyecto pretende reducir la congestión vehicular y las emisiones, y ofrecer una alternativa eficiente y cómoda para los desplazamientos urbanos. También se espera mejorar la conectividad entre barrios periféricos y los principales centros de actividad, favoreciendo el turismo y los viajes de negocios.
El LRT forma parte de una estrategia más amplia para modernizar el transporte público en Kazajistán y posicionar a Astaná como una ciudad innovadora en Asia Central. El proyecto contó con apoyo financiero de organismos internacionales y la colaboración de empresas tecnológicas asiáticas, que aportaron experiencia en sistemas automáticos y en materiales adaptados al clima.
Perspectivas y próximos pasos
En los próximos meses se realizará un monitoreo continuo del funcionamiento y se recogerán opiniones de los usuarios para ajustar frecuencias y servicios según la demanda real. La apertura se da en un contexto de crecimiento demográfico y expansión urbana, que aumenta la necesidad de infraestructura de transporte eficiente y sostenible.
El alcalde indicó que se evaluará la posibilidad de ampliar la línea y añadir nuevas estaciones en función del flujo de pasajeros y las necesidades de la población. Por ahora, el lanzamiento representa un avance importante para la movilidad y la proyección internacional de la capital kazaja.
La inauguración sitúa a Astaná entre las ciudades pioneras en Asia en la adopción de trenes automáticos de superficie. El evento atrajo la atención de gobiernos y empresas del sector que analizan replicar el modelo en otras capitales regionales.
La operación exitosa de los trenes sin conductor constituye un logro tecnológico y un ejemplo de integración entre innovación, inversión pública y colaboración internacional.

