La interna del Partido Justicialista (PJ) en Lanús dejó de ser una discusión puertas adentro. A pocos días del cierre de listas, el conflicto se concentra en el control de los congresales partidarios, que representan el núcleo de poder que definirá el rumbo del PJ bonaerense.
En ese marco reaparece con fuerza Darío Díaz Pérez, exintendente de Lanús y actual referente del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), espacio alineado con el gobernador Axel Kicillof. Su aparición tensiona a la conducción local, dominada por La Cámpora y el liderazgo municipal de Julián Álvarez.
Más allá de la presidencia del PJ local, la disputa se centra en la representación en los órganos partidarios. En Lanús se elegirán 24 consejeros titulares, 12 suplentes, 28 congresales titulares y 14 suplentes, cargos clave de cara a la renovación de autoridades del PJ prevista para marzo de 2026.
Julián Álvarez conduce el peronismo de Lanús.
Díaz Pérez no es un actor menor dentro del peronismo local: su experiencia como jefe comunal le da peso político y territorial. Desde el MDF sostienen que la disputa central es el control del Congreso del Partido, donde se define la influencia real dentro del PJ.
La negociación entre La Cámpora y el MDF está estancada. El sector camporista ofreció ceder la presidencia de la lista a cambio del 50% de los congresales; desde el MDF responden que los intendentes no están dispuestos a resignar lugares y buscan “pasar factura” por la distribución de candidaturas tras la elección de 2025, cuando la lista de diputados nacionales quedó en manos del kirchnerismo.
Díaz Pérez criticó al oficialismo local al afirmar que “en Lanús no hubo vocación de integrar a todos los sectores”, en alusión a la exclusión de su espacio de la lista de concejales en 2025. En el fondo, la disputa interpela quién toma las decisiones y cómo se reparte el poder dentro del PJ.

