El líder norcoreano Kim Jong-un rindió homenaje a los soldados de su país que combaten junto a Rusia al visitar un monumento en construcción dedicado a los caídos, informó la prensa estatal.
Durante la inspección, Kim elogió la “valentía incomparable y el heroísmo masivo” de los miembros del Ejército Popular de Corea que participan en operaciones militares en el extranjero, indicó la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA).
En octubre, el embajador ruso en Pyongyang asistió a la inauguración del Museo Memorial de Hazañas de Combate, donde Kim celebró un “pico histórico” en las relaciones bilaterales.
El informe no menciona explícitamente a Rusia, pero esta semana Kim reiteró su “apoyo incondicional” a las decisiones del presidente ruso Vladimir Putin en una carta difundida por KCNA.
Desde el inicio de la invasión a Ucrania en febrero de 2022, Corea del Norte ha profundizado su vínculo con Moscú, y según servicios de inteligencia de Corea del Sur y Occidente habría enviado miles de tropas en apoyo a Rusia.
Se estima que al menos 600 soldados norcoreanos han muerto y miles resultaron heridos en el conflicto. Además, Pyongyang habría suministrado a Rusia proyectiles de artillería, misiles y sistemas de cohetes de largo alcance.
Analistas sostienen que, a cambio, Rusia proporcionó a Corea del Norte ayuda financiera, tecnología militar y suministros de alimentos y energía.
El 27 de diciembre, Kim enalteció la alianza con el Kremlin en el contexto de la guerra en Ucrania y afirmó que ambos países compartieron “sangre, vida y muerte” en el conflicto iniciado por Rusia en 2022.
El mensaje, dirigido a Putin y difundido por KCNA, incluyó saludos de Año Nuevo y señaló que 2025 sería un “año realmente significativo” para la relación bilateral consolidada por la cooperación en el campo de batalla.
El fortalecimiento reciente de la cooperación militar entre Corea del Norte y Rusia ha alterado el equilibrio de seguridad en Asia, otorgando al régimen de Kim capacidades nucleares y tecnológicas que hasta hace poco parecían inalcanzables, según The Washington Post.
La invasión rusa a Ucrania, y el intercambio resultante, abrieron una nueva etapa de acercamiento. Bruce Bennett, del centro RAND, afirmó que “Kim avanzó mucho más de lo que muchos esperaban” y destacó la importancia de la ayuda rusa; el intercambio incluiría artillería norcoreana a cambio de tecnología militar y asistencia económica rusa.
Ese respaldo de Putin habría reforzado la confianza de Kim, lo que podría traducirse en posturas más audaces frente a Corea del Sur. Go Myong-hyun, del Instituto para la Estrategia de Seguridad Nacional de Seúl, advirtió que si Pyongyang percibe una oportunidad, podría generar gran inestabilidad regional.
La cooperación con Rusia permitió a Pyongyang progresos tecnológicos que elevan la amenaza percibida por Estados Unidos y sus aliados, aunque persisten dudas sobre el real alcance y desarrollo del arsenal norcoreano.
(Con información de AFP)

