Wanda Nara busca mantener su presencia pública y ha construido una imagen que la mantiene en el centro de la conversación. Tras su salida del foco europeo, volvió a Argentina y consolidó un personaje mediático cuya vida personal genera cobertura masiva.
Recientemente asistió a los recitales de Bad Bunny en River Plate y fue vista dentro del área VIP conocida como “la casita”, un espacio que habitualmente se destina a artistas y cantantes. Según declaraciones en el programa Intrusos, Marcela Tauro afirmó que el acceso a ese sector costaba 7 millones de pesos, cifra que se atribuye al ingreso de Nara. Natalie Weber comentó que, a su juicio, Wanda pagó para entrar porque el público del artista no coincide con su audiencia habitual y para obtener fotografías con figuras como Lali y Nicky Nicole; también sugirió que otra motivación habría sido que China Suárez viera su presencia en el lugar.
En síntesis, la presencia de Wanda Nara en el VIP de Bad Bunny generó repercusión mediática y fue interpretada por panelistas como una acción calculada, vinculada tanto a la búsqueda de visibilidad como al interés por relacionarse con otras celebridades.

