Lejos del revuelo mediático, Wanda Nara compartió imágenes de su nuevo living en Punta del Este que destacan por su diseño sobrio y su conexión con el entorno natural. El espacio es amplio y luminoso: un gran ventanal une visualmente el interior con la playa y permite que la luz natural inunde la estancia, potenciando una atmósfera de calma.
La estética es minimalista con marcada inspiración costera. Predominan tonos neutros —blancos, crudos y beige— combinados con maderas claras en revestimientos y mobiliario, lo que aporta calidez sin romper la paleta. El techo a dos aguas añade sensación de altura, y las luminarias colgantes de lino refuerzan el carácter natural y relajado del ambiente.
La disposición del mobiliario es funcional y pensada para la convivencia: una mesa central de madera, sillas de líneas simples y espacios libres que facilitan la circulación. Una biblioteca empotrada con objetos decorativos y recuerdos personales introduce carácter, mientras que un espejo circular amplía visualmente el ambiente. El gran ventanal hacia el mar se erige como el elemento dominante, integrando el exterior al interior y transformando el living en un refugio con vista privilegiada.
En conjunto, el diseño privilegia la simplicidad y la confortabilidad, mostrando un enfoque estético cuidado y coherente con el paisaje costero.



