Estados Unidos y Rusia acordaron restablecer el diálogo militar de alto nivel después de que expirara, el jueves 5 de febrero de 2026, el último tratado que imponía límites verificables a sus arsenales nucleares. El Pentágono informó de la reanudación de contactos poco después de que el tratado START III (Nuevo START), vigente desde 2010 y renovado en 2021, llegara a su fin sin un acuerdo de reemplazo o extensión. Su desaparición pone fin a más de cinco décadas de un marco verificable de desarme entre Washington y Moscú y elimina los límites legales sobre el número de armas estratégicas desplegadas por ambos países.
La Federación Rusa declaró que ya no está sujeta a restricciones sobre el número de ojivas que puede desplegar tras la expiración del tratado. El Comando Europeo de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos señaló que mantener el diálogo entre fuerzas armadas es importante para la estabilidad y la paz global, pues facilita la transparencia y la desescalada. El acuerdo para reiniciar las conversaciones militares se alcanzó tras “avances productivos y constructivos” en las recientes negociaciones sobre Ucrania en Abu Dabi, en las que participaron el enviado especial de Donald Trump, Steve Witkoff, y Jared Kushner.
La desaparición del Nuevo START ha generado preocupación internacional y entre activistas por el desarme, que advierten que la ausencia de límites verificables podría favorecer una nueva carrera armamentista. La OTAN pidió públicamente “responsabilidad y moderación” a las potencias nucleares, mientras crece la incertidumbre por la falta de un marco jurídico que regule el tamaño y la disposición de los arsenales.
Hasta su fin, el Nuevo START limitaba a 1.550 el número de ojivas nucleares estratégicas desplegadas y a 700 los sistemas de lanzamiento —misiles intercontinentales, misiles balísticos lanzados desde submarinos y bombarderos pesados— en servicio activo por país. Según los datos más recientes, Estados Unidos dispone de 1.770 ojivas desplegadas y Rusia de 1.718. Además de las ojivas desplegadas, ambos países mantienen miles de cabezas almacenadas o retiradas, lo que eleva el total estadounidense a 5.177 y el ruso a 5.459.
El panorama global muestra que Estados Unidos y Rusia concentran aproximadamente el 87 % de las armas nucleares del mundo. El resto de países con arsenal nuclear son Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán, Corea del Norte e Israel. En conjunto, las nueve naciones suman cerca de 12.241 armas nucleares, de las cuales alrededor de 9.614 se consideran potencialmente operativas. Según el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI), más de 3.900 cabezas están desplegadas, incluidas unas 2.100 en situación de alerta inmediata sobre misiles balísticos.
En Estados Unidos, además de las 1.770 ojivas desplegadas, hay 1.930 almacenadas. El país ha realizado más de 1.000 pruebas nucleares desde 1945 y es el único que ha empleado armas nucleares contra población civil —los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, que causaron más de 200.000 muertes. Rusia cuenta con 1.718 ojivas desplegadas y 2.591 almacenadas, y es el país con el mayor número total de ojivas; desde 1957 ha efectuado más de 200 pruebas nucleares.
El Reino Unido posee 120 ojivas desplegadas y 105 almacenadas, para un total de 225 armas nucleares, basadas principalmente en submarinos con misiles Trident. El país fue el tercero en realizar pruebas nucleares, con 45 ensayos desde 1952; su primera explosión tuvo lugar en las islas Monte Bello el 3 de octubre de 1952 y su primer ensayo termonuclear se efectuó en las islas Christmas en 1957.
Francia mantiene 280 ojivas desplegadas y 10 almacenadas. Realizó 210 pruebas nucleares entre 1960 y 1996, año en que se adhirió al Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBT). Su primera explosión nuclear, conocida como Gerboise Bleue, se llevó a cabo en el desierto del Sáhara cuando Argelia aún era colonia francesa.
China dispone de aproximadamente 600 armas nucleares, de las cuales solo unas 24 están desplegadas y el resto se considera almacenado. En la década de 1990 fue acusada por Estados Unidos de transferir tecnología nuclear a Pakistán y a países de Oriente Medio como Libia, Irán y Siria. China ha realizado 45 pruebas nucleares desde 1964.
En Asia meridional y Oriente Medio, India, Pakistán, Corea del Norte e Israel mantienen mayoritariamente ojivas almacenadas o un número reducido de armas desplegadas. Según el SIPRI, India tiene unas 180 ojivas, Pakistán 170, Corea del Norte 50 e Israel 90. India, Pakistán e Israel no son firmantes del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP); Corea del Norte se adhirió al TNP en 1985 pero lo abandonó en 2003.
Frente a la desaparición del marco regulador, activistas y expertos alertan del riesgo de que el vacío legal incentive a China y a otras potencias a ampliar sus arsenales, provocando una escalada global. La reacción de la comunidad internacional y la evolución del diálogo militar entre Estados Unidos y Rusia serán factores determinantes para el futuro del control de armas nucleares y de la estabilidad estratégica mundial.

