20 de febrero de 2026
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Bad Bunny hizo vibrar River Plate en su primera noche

Muy distinto a sus presentaciones en el boliche Pinar de Rocha (Ramos Mejía) en 2017, en el Luna Park en 2018 y en Vélez en 2022, y luego de su actuación en el medio tiempo del Super Bowl XL y de ser el primer artista con un álbum en español en ganar el Grammy a Mejor Álbum del Año, Bad Bunny inició sus tres fechas en River Plate con un concierto vibrante que se vivió como una gran fiesta y una celebración del perreo.

Desde temprano las inmediaciones del estadio se llenaron de personas con el objetivo de acercarse al escenario y ver al cantante. A pesar del calor y la escasa sombra, el ambiente era de expectativa y alegría, y las horas previas transcurrieron con rapidez entre la emoción de la multitud.

Al ingresar al estadio, el personal, vestido como si fuera de un hotel all inclusive, repartió una cámara fotográfica de cartón que iluminó la cancha durante el concierto, en referencia al último disco del artista. A las 19 subió al escenario Ramma, un joven argentino de 21 años de Trelew elegido por Bad Bunny como telonero; con cuatro canciones logró captar la atención del público.

A las 20 salió Chuwi, la banda que acompaña al cantante en la gira latinoamericana Debí Tirar más Fotos World Tour. En su media hora de presentación hicieron bailar a la creciente audiencia y, durante la interpretación de “Tierra”, rindieron homenaje al exilio sufrido por familias puertorriqueñas al levantar las banderas de Puerto Rico y Argentina.

La espera terminó a las 20:40 cuando se apagaron las luces y aumentó la ansiedad en el estadio. Dos minutos antes de las 21 la pantalla se encendió con un video que dio inicio al espectáculo: dos argentinos en un patio entonaron las primeras estrofas de “LA MuDANZA”.

Desde los primeros acordes, las 80.000 personas presentes respondieron con energía. Los gritos y la música dominaron las dos horas del show, en las que predominó el disfrute colectivo.

Tras la primera canción, el artista expresó sin reservas su aprecio por el público argentino y señaló que no esperaba menos que una respuesta intensa, lo que desató un estallido de baile y cantos entre los asistentes.

Luego continuó con una sucesión de éxitos como “Callaita”, “Pitorro de coco”, “Weltita”, “Turista” y “Baile inolvidable”, que aumentaron la euforia en River. El cantante aprovechó para agradecer y mencionar sus recientes logros: los tres Grammys y la actuación en el Super Bowl, y dijo que volver a la gira y a Argentina se sentía como volver a casa.

Bad Bunny subrayó que el propósito del show era que el público disfrutara y olvidara por una noche los problemas exteriores, promoviendo la unión entre Argentina, Puerto Rico y América Latina como eje del espectáculo.

El artista añadió que el concierto trataba sobre el amor, el autoconocimiento y disfrutar las cosas sencillas —cantar, bailar, reír— y pidió al público que viviera la noche plenamente. A continuación hizo poguear al estadio con “NUEVAYol” y se lanzaron los primeros fuegos artificiales.

En el segmento de La Casita —una estructura que reproduce una casa puertorriqueña y sirve como segundo escenario— Bad Bunny apareció con la camiseta argentina número 19, en un guiño a los comienzos de Lionel Messi con la selección, y convocó a público y celebridades a subir a bailar con él.

En la primera noche en River, los invitados a La Casita fueron Tini Stoessel, María Becerra, La Joaqui y Bizarrap, lo que elevó aún más el volumen y la entrega de la audiencia.

En ese set sonaron temas como “TITI ME PREGUNTÓ”, “NEVERITA”, “SI VEO A TU MAMPA” y “VOY A LLeVARTE PA PR”. El público coreó su nombre constantemente, y el artista se quitó en varias ocasiones los IEM para escuchar los cánticos. La fecha incluyó además la interpretación exclusiva de “Otra Noche en Miami”, una canción compuesta en 2018 en los inicios de su carrera.

En la transición al tercer y último bloque llegó uno de los momentos más emotivos: un cuarteto de salsa homenajeó a una banda emblemática argentina y ofreció una versión salsera de “De música ligera” de Soda Stereo.

La reacción del público fue inmediata y ensordecedora; miles de personas entonaron la letra compuesta por Gustavo Cerati y Zeta Bosio, rememorando el histórico espíritu del Monumental.

Tras casi dos horas de espectáculo, el concierto se encaminó al cierre con temas como “Ojitos lindos”, “El apagón”, “DtMF” y “EoO”, que completaron la primera noche en River Plate y evidenciaron la magnitud del artista a nivel internacional.

Una vez más Bad Bunny mostró por qué es uno de los artistas más escuchados en el mundo y por qué consiguió agotar en tiempo récord las tres fechas en uno de los estadios más grandes de la región.

Por razones climáticas, la organización adelantó el show del 14 de febrero en una hora. La nueva programación indica apertura de puertas a las 16, Ramma a las 18, Chuwi a las 19 y Bad Bunny a partir de las 20. A pesar de los cambios y la posible lluvia, se espera que la celebración en River Plate continúe siendo memorable.

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