El final del clásico de Avellaneda por el Torneo Apertura dejó varios episodios que rápidamente generaron reacciones en redes sociales. Uno de los más comentados fue la acción de Marcos Rojo, quien realizó un gesto polémico dirigido a la platea de Independiente tras la derrota de Racing.
Tras el pitazo final, cuando los jugadores de la Academia se dirigían a los vestuarios, Rojo se detuvo frente a los simpatizantes locales. Primero saludó de forma irónica y luego hizo con la mano una seña habitualmente interpretada como señal de desprecio hacia el rival. Las cámaras al costado del campo registraron la escena y las imágenes se viralizaron.
La transmisión televisiva no mostró el gesto, pero quedó documentado por asistentes al estadio y se difundió rápidamente en redes. Los comentarios se dividieron: algunos lo vieron como una provocación directa, otros lo enmarcaron en las tensiones habituales del folklore futbolístico.
La secuencia fue breve: un saludo seguido de una seña con los dedos que muchos interpretaron como provocación. En lo deportivo, el partido concluyó con la victoria de Independiente por 1 a 0, con un gol de Gabriel Ávalos, festejado tanto en la cancha como en las tribunas dada la magnitud del clásico.
Durante el encuentro hubo otros momentos de tensión: Maravilla Martínez falló un penal que decidió picar y el arquero Rodrigo Rey celebró la atajada abrazándolo tras el error. Además, el entrenador Gustavo Costas protagonizó un cruce con hinchas de Independiente ubicados detrás de su banco.
Rojo también estuvo involucrado en incidentes similares en otros partidos. Por ejemplo, ante Banfield, mientras se dirigía al banco para un cambio y era insultado por la hinchada, realizó una señal con las manos que reflejaba el marcador parcial a favor de Racing.
Su historial incluye otra situación ocurrida en su etapa en Boca, cuando visitó a River en el Monumental. Antes del Superclásico, llegó con una gorra de los Boston Red Sox, negra con una “B” roja, accesorio que algunos hinchas interpretaron como alusión al descenso de River en 2011.
A fines del año pasado, Boca perdió con Racing 1 a 0 en la Bombonera y quedó eliminado del Torneo Clausura, cerrando una temporada sin títulos. En esa ocasión, se prestó atención no solo al resultado sino también a las imágenes de la celebración de Rojo, vistas por algunos como una muestra de desahogo y por otros como provocación.
En resumen, las acciones de Marcos Rojo han vuelto a generar reacciones encontradas entre los aficionados y en redes sociales, reflejando la intensidad y la carga emotiva de los enfrentamientos entre estos clubes.



