El líder de la oposición rusa, Alexei Navalny, falleció en prisión por un envenenamiento atribuido a una toxina presente en ranas dardo originarias de Ecuador, según afirmaron el Reino Unido y otras cuatro naciones europeas.
La mención de una toxina procedente de un animal sudamericano introduce un nuevo elemento en la investigación sobre la muerte del opositor, cuya detención y fallecimiento en custodia ya habían suscitado críticas y pedidos internacionales para esclarecer lo ocurrido.
Los comunicados de los gobiernos occidentales refuerzan las sospechas de que el envenenamiento pudo ser deliberado; no obstante, las conclusiones finales dependerán de análisis forenses independientes y de las investigaciones en curso.
Noticia en desarrollo…

