La Municipalidad de Neuquén difundió información actualizada sobre una explosión ocurrida en un edificio de la calle Santamaría, en el barrio centro oeste. El hecho se registró al mediodía del miércoles y movilizó a autoridades y a distintos organismos de emergencia y peritaje.
Personal de la Subsecretaría de Obras Particulares, encabezado por Luis López de Murillas, ingresó a la estructura el jueves por la mañana, alrededor de las 9:30, para realizar la primera revisión integral del edificio de cinco pisos y de una vivienda familiar contigua. La inspección tuvo como objetivo evaluar el estado general del inmueble tras la explosión, que obligó a la evacuación total y al corte de servicios en la cuadra.
Fuentes municipales consultadas por LM Neuquén señalaron que, por ahora, el edificio permanece inhabilitado para uso residencial debido a incertidumbres sobre su seguridad estructural, aunque los primeros indicadores geométricos y físicos no muestran daños graves aparentes.
López de Murillas subrayó la importancia de efectuar un estudio riguroso y detallado antes de autorizar el regreso de los residentes. Entre los aspectos a verificar están posibles alteraciones en columnas, en las uniones con vigas, fisuras en los pisos, grietas en muros exteriores y cualquier signo de expansión anómala en la estructura.
Corresponde al consorcio del edificio contratar profesionales habilitados —ingenieros o arquitectos— para realizar esos estudios. Esos especialistas deberán identificar afectaciones y recomendar las acciones necesarias para restablecer la habitabilidad y la seguridad.
En materia de servicios, el funcionario indicó que la empresa Camuzzi restituyó el suministro de gas al resto de la cuadra, pero la reactivación dentro del edificio dependerá de estudios complementarios de seguridad para descartar riesgos adicionales.
Las pesquisas de la división Bomberos Central, bajo la conducción del comisario Enrique Fraile, permitieron localizar el origen del siniestro en el departamento de una mujer de 23 años, quien resultó gravemente herida y permanece internada en el Hospital Castro Rendón.
El jefe de Investigaciones explicó que se produjo una acumulación de gas en ese departamento que saturó los ambientes y, al entrar en contacto con una fuente de ignición, generó una deflagración que derivó en la explosión.
Fraile indicó que los síntomas constatados, como quemaduras, son compatibles con una deflagración: gas acumulado en los ambientes y una llama que provocó la combustión violenta.
Además, confirmó que la joven se arrojó desde el balcón y no fue impulsada por la fuerza de la explosión, como señalaron algunos vecinos. La víctima sufrió contusiones y quemaduras, fue intervenida quirúrgicamente y mantuvo un breve diálogo con los bomberos; su estado oficial continúa reservado.
El operativo de evacuación y asistencia del miércoles incluyó a Bomberos de la Policía, equipos de seguridad y unidades del Sistema Integrado de Emergencias de Neuquén (SIEN). La explosión generó alarma entre residentes y comerciantes y motivó una respuesta inmediata de los servicios de emergencia.
Un comerciante del kiosco cercano relató que estaba sentado en la vereda cuando escuchó el estruendo: todo tembló y los vidrios de las ventanas salieron disparados hacia la calzada.
Un testigo señaló que esa mañana, aproximadamente a las cinco, percibió un fuerte olor a gas en las inmediaciones. Varios vecinos afirmaron haber detectado esa misma olor durante varias horas antes del incidente.
Un vecino de 75 años que vivía en uno de los departamentos afectados describió los daños en su hogar: las paredes y muebles quedaron dañados y solo alcanzó a agarrar el celular antes de salir.


