4 de febrero de 2026
Buenos Aires, 23 C

Ancianos de Kiev en riesgo por frío tras ataques rusos a la calefacción

El invierno en Kiev se ha vuelto extremadamente duro para muchos residentes, sobre todo para las personas mayores, después de los intensos ataques rusos contra la red eléctrica y de calefacción. Sin luz ni calor, y con temperaturas que llegaron hasta los -20 oC, miles de habitantes afrontan condiciones extremas.

Lidia Teleschuk, de 91 años, comparó la severidad de esta temporada con los peores momentos de la Segunda Guerra Mundial y afirmó que no había vivido un invierno así desde 1942: “Fue horrible. Nos costará sobrevivir”, dijo.

En su apartamento, sin electricidad, calefacción ni agua caliente, Teleschuk improvisa para mantenerse: calienta agua en una estufa de gas para asearse y llena botellas de plástico con agua caliente para usarlas como bolsas térmicas. Señaló, sin embargo, que eso apenas es suficiente. Dentro de su vivienda la temperatura no superaba los 8 oC.

Voluntarios de la fundación Starenki visitan periódicamente a personas mayores para entregar alimentos y artículos de primera necesidad. Alina Diachenko, directora del programa, subrayó que además de la ayuda material es fundamental el acompañamiento y la conversación. Teleschuk recibió una guirnalda de luces a pilas y agradeció el gesto.

Otras personas mayores, como Yevgenia Yeromina, de 89 años, también relatan la dureza de la situación. Yeromina mostró cómo calienta sus manos sobre la llama abierta de la estufa de gas porque las tuberías están frías y sus dedos se entumecen. Los equipos de reparación intentan restablecer los servicios, pero el frío extremo y los bombardeos complican las tareas.

Los ataques rusos dejaron sin calefacción a la mitad de los bloques de apartamentos de Kiev y cortaron la electricidad a decenas de miles de hogares. Quienes pudieron, buscaron refugio en casas de campo o en domicilios de familiares fuera de la ciudad. Según el presidente Volodimir Zelensky, más de 900 edificios seguían sin calefacción la semana pasada, y pidió acelerar los trabajos de restauración.

La fórmula para enfrentar el frío se repite entre quienes permanecen en la capital. Esfir Rudminska, de 88 años, se protege con varias capas de ropa y coloca botellas de agua caliente bajo las mantas. “Me visto muy abrigada, ¡como un repollo con dos o tres sweaters!”, explicó.

Entre crucigramas en el teléfono y una lámpara de lectura portátil, Rudminska convive con la ansiedad provocada por los bombardeos y el aislamiento. “Puedes superar cualquier cosa: comer un trozo de pan con té y estás bien. Pero mis nervios no lo aguantan. Intento aguantar”, confesó. A veces, el llanto le sirve de alivio: “Tengo 88 años, ya he vivido mi vida”.

En Kiev, miles de ancianos siguen sobreviviendo en medio del frío, la oscuridad y la incertidumbre, sostenidos por la solidaridad de voluntarios y con la esperanza de que la primavera llegue pronto.

Durante la madrugada del martes, Rusia lanzó más de 70 misiles y 450 drones de ataque contra varias regiones de Ucrania, entre ellas Sumy, Kharkiv, Kiev, Dnipropetrovsk, Odessa y Vínnytsia.

El presidente Volodimir Zelensky indicó que los ataques tuvieron como objetivo principal la infraestructura energética, edificios altos de la capital y una guardería. Al menos nueve personas resultaron heridas y el suministro de calefacción y electricidad quedó gravemente afectado, justo en plena ola de frío con temperaturas cercanas a los -20 oC.

Las autoridades en Kiev informaron que, tras el bombardeo, 1.170 departamentos de varios pisos quedaron sin calefacción en los distritos de Dárnitsia y Dniprovski. El alcalde, Vitali Klichkó, señaló que los equipos de emergencia trabajan para restablecer los servicios básicos, evaluar los daños estructurales y atender a los heridos. El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania (DSNS) confirmó al menos cinco heridos en la ciudad y reportó múltiples incendios en viviendas.

El ministro de Energía, Denís Shmigal, detalló que los bombardeos se dirigieron a centrales termoeléctricas que abastecen a Kiev, Kharkiv y Dnipro, tres de las ciudades más pobladas. Estos ataques sobre la red energética se produjeron tras una breve tregua, acordada el jueves anterior entre Vladimir Putin y Donald Trump, que había suspendido temporalmente los bombardeos rusos contra instalaciones energéticas.

(Con información de AFP)

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